MEDIO AMBIENTE

ZONA ZEPA

Aguilucho Pálido

 

Circus cyaneus

Macho 43 cm. Hembra 50 cm.

Cuando caza en vuelo, a poca altura, el Aguilucho Pálido aletea perezosamente cuatro o cinco veces, luego planea con las alas medio alzadas y, por fin, se lanza a tierra para capturar un ratón, una rana, un pollo de Triguero o un huevo de otra ave que críe en tierra.

Por el contrario, durante sus espectaculares juegos nupciales aéreos, puede realizar grandes acrobacias: se eleva verticalmente, gira con una voltereta en lo alto de la trayectoria y luego se desploma con las alas cerradas. Mientras la hembra está echada en el nido, el macho, tras capturar una presa, la llama con estridentes chillidos y le traspasa el alimento en vuelo, bien directamente de unas garras a otras o después de soltarlo en el aire; la hembra regresa inmediatamente al nido, donde continúa la incubación al tiempo que devora la comida. Los padres defienden vigorosamente el nido contra los intrusos gritando agudamente y picando hasta llegar a tocarles, ahuyentándolos enseguida.

Este aguilucho puede verse todo el año en el norte de España, donde anida repartido en escaso número por zonas más o menos esteparias y eriales con algunos árboles. En el resto de la Península sólo se encuentra en migración e invernando, ya que aquí invernan bastantes aves de otros puntos de Europa.

Identificación: Macho gris, hembra castaña, con partes inferiores rayadas y barras negras en las alas; el macho se distingue del Aguilucho Cenizo por su obispillo blanco y ausencia de barras negras en las alas.

Nidificación: La hembra construye el nido sobre el suelo, a menudo en brezos; puesta, mayo-junio; normalmente 4 huevos blancos o azul pálido; incubación, alrededor de 28 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unas seis semanas.

Alimentación: Pequeños animales terrestres; algunas aves pequeñas capturadas al vuelo; huevos y jóvenes de otras aves.

Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

 

Alcaraván Común




Burhinus oedicnemus 40 cm.


A juzgar por su apariencia, todo el mundo consideraría al Alcaraván Común un limícolo y su nocturno y agudo grito «currlii» recuerda el del Zarapito Real. Pero en realidad esta extraña ave está emparentada tan estrechamente a las gaviotas como a los limícolos.
Ocasionalmente se presenta en invierno en riberas marinas o marismas, aunque prefiera normalmente eriales, ribazos con cantos rodados y campos abiertos con chinarros y piedras, en general en terrenos secos; cría también a veces entre árboles jóvenes o en playas pedregosas.
Se cree que los alcaravanes se emparejan para toda la vida, pudiendo volver año tras año al mismo territorio de cría. Su cortejo nupcial se compone principalmente de diversos arqueos del cuerpo y de choque de picos.
Estas aves son gregarias , incluso en la época de cría, pudiendo oírseles, al atardecer y por la noche, llamándose unos a otros. Durante la migración otoñal con frecuencia se reúnen en bandos más o menos grandes. A pesar de su sociabilidad son cautelosos, sacudiendo la cabeza cuando recelan e inmovilizándose si se les sorprende; en el nido, tanto adultos como pollos, se achantan si descubren algún enemigo o intruso.

Identificación: Leonado claro, rayado de castaño; grandes ojos amarillos; patas amarillo claro; cabeza redonda y pico corto; sexos iguales.

Nidificación: Ambos sexos hacen un hoyo en el suelo, cerca de vegetación pero no en ella, que rellenan con piedras blancas o excrementos de conejo; pone abril-julio 2 huevos color crema con fuertes manchas castañas; incubación, por ambos padres, de unos 26 días; los pollos alimentados por la pareja, dejan el nido después de la eclosión, comenzando a volar tras unos 40 días; a veces dos crías.

Alimentación: Caracoles, babosas, insectos del suelo y sus larvas, lombrices; a veces ratones, topillos y ranas.

Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

Avutarda Común


Otis tarda 1m.

Recortadas contra el cielo en una pequeña elevación que domina la gran llanura de cereales, unas macizas figuras pastan sosegadamente, recordando de lejos un pequeño rebaño de ovejas: son las avutardas, grandes aves propias de terrenos abiertos y cultivos de cereal. En el bando, formado por machos de mayor tamaño y hembras más menudas, un macho viejo, por lo general, vigila atentamente en todas direcciones mientras sus compañeros se alimentan. De repente algo llama la atención del centinela, que adopta una postura rígida, con el cuello estirado, lo que alerta a los demás, y poco después todo el bando se echa a volar pesadamente.
El cortejo nupcial de esta especie es muy espectacular: el macho patea el suelo y sacude las alas; a continuación abre la cola, la apoya sobre el dorso, cruza sus largas primarias de manera que las puntas sobresalgan de aquél, levanta las escapulares, y las vuelve, presentándose entonces el ave casi blanca, con las alas colgando, la cabeza entre los hombros y los bigotes erguidos.

Identificación: Gran tamaño; el macho tiene cabeza y cuello gris claro, bigotes blancuzcos y largos a cada lado del mentón; partes superiores ocráceas ondeadas de negro; partes inferiores blancas con faja pectoral ocrácea; la hembra, bastante más pequeña, carece de bigotes y de faja pectoral.


Nidificación: No construye nido; utiliza una ligera depresión del suelo, con los tallos de las hierbas tronchados, en llanuras de pastoreo desarboladas y campos de cereal; puesta, de abril a junio, de 2 a 3 huevos verde intenso u oliváceo, ligeramente moteados de pardo-oscuro; incubación, sólo por la hembra, 25 a 28 días; los pollos, alimentados y atendidos sólo por la hembra, dejan el nido al nacer, volando a las 4 ó 5 semanas.


Alimentación: Los adultos, principalmente, materia vegetal; a veces insectos, lagartos, moluscos y pollos de otras aves; los pollos, exclusivamente insectos.

Hábitat: Cultivos.

 

 

 

Bisbita Campestre



Anthus campestris 16 cm.



Entre los surcos roturados en el trigal, un pequeño pájaro de cola y patas largas camina ligeramente. De repente, alarmado, echa a volar, lanzando un grito característico, «chii-ip»: es el Bisbita Campestre, más esbelto que el resto de sus congéneres, más parecido a una lavandera, aunque también de color pardo arenoso, pero apenas listado.
Este bisbita suele establecerse para criar en terrenos baldíos poco cubiertos de matorral, en los que el macho, al poco tiempo de regresar de sus cuarteles de invierno, inicia el cortejo nupcial, que consiste sobre todo en cantos de celo emitidos en vuelo. El canto es la repetición de un metálico «tsirlii-tsirlii-tsirlii». Durante esta manifestación, el macho sobrevuela su territorio, generalmente bastante amplio, en el que la hembra construye el nido en una depresión junto a un cepellón de hierba.
Repartido como nidificante por toda la Península y Baleares, casi a cualquier altura sobre el nivel del mar, al llegar el otoño emprende la marcha, junto con aves procedentes de otros puntos de Europa, hacia sus cuarteles de invierno en Africa tropical, al norte del Ecuador, donde permanece hasta la primavera.

Identificación: Partes superiores pardo-amarillento; inferiores, uniformemente claras, no listadas normalmente; alas pardo oscuro bordeadas de amarillo; lista superciliar  crema y largas patas amarillentas; sexos iguales.


Nidificación: La hembra construye sobre el suelo un nido de briznas de hierba seca; puesta , mayo-junio, de 4 a 5 huevos blancos o verdosos brillantes con manchas pardas y violáceas; incubación, sólo por la hembra, 13 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido a los 14 días.


Alimentación: Diversos insectos pequeños, arañas, gusanos; pequeños granos.


Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

Calandria Común

 


Melanocorypha calandra 19 cm.



La costumbre de reunirse en bandos, muy extendida en invierno, desaparece al llegar la época de cría, cuando las parejas de calandrias se reparten para anidar en campos abiertos, cultivados o baldíos, así como en pastizales o entre plantas halófilas. Allí los machos se elevan a veces a considerable altura y vuelan en círculos emitiendo un canto parecido al de la Alondra Común, pero fuerte y con frecuencia imitativo, que dura varios minutos, tras lo cual se lanzan a tierra con un vuelo en picado. El reclamo es un grito nasal característico.
El nido está situado en una depresión del suelo, generalmente oculto por una planta. Realizada la cría de los cuatro a seis pollos, cuando éstos pueden volar, se reúnen con los adultos en bandos más o menos numerosos.
La Calandria Común es una especie característica del Mediterráneo, y aunque su área se extiende por el este hasta las regiones del Caspio y Aral, falta en las Baleares, donde ha sido observada, al parecer, rarísima vez. En cambio, en la Península es bastante común en terrenos apropiados, faltando en una ancha franja norteña y en Galicia.

Identificación: Es la mayor de las alaúdidas; macho: robusto pico pardo-amarillento; por encima, pardo negruzco con bordes posteriores de las alas pardo-grisáceos; por debajo, blancuzco, con pecho ocráceo algo listado de pardo, y una gran mancha negra en forma de cuerno a cada lado de la base del cuello; en la hembra, manchas más pequeñas.


Nidificación: Nido, de hierbas secas, en tierra, junto a alguna planta, en sembrados de cereal o barbechos; puesta, de abril a junio, de 4 a 6 huevos blanco sucio, muy manchados de pardo y de gris; incubación, por la hembra, de unos 16 días; los pollos vuelan tras unos 12 días; a veces dos crías.


Alimentación: Especialmente hierbecillas; también insectos, como coleópteros y dípteros.


Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

Carraca

 

Coracias garrulus 30 cm.



En cuanto llegan a sus zonas de cría, las parejas de carracas se dedican a buscar la cavidad donde construirán su nido. El hueco de un árbol, la cavidad de un roquedo, un talud o un agujero en un muro son sus lugares predilectos. El ardor desplegado por el macho durante su magnífica parada nupcial, en la que se lanza hacia el cielo, voltea y hace piruetas, incita bien pronto a la hembra a comenzar la puesta.
Al borde de los bosques, en las grandes alamedas bordeadas de árboles viejos o cerca de los espacios abiertos en la llanura, no es raro ver varias parejas de carracas que se establecen cerca unas de otras. Esta costumbre ha inducido a aventurar, erróneamente, la existencia de colonias, pero no existe tal en esta especie.
Al recorrer en verano las llanuras arboladas del centro y sur de España, una brillante y coloreada ave atrae rápidamente nuestra atención: es la Carraca que, con sus vivos tonos azules y acastañados, más parece un elemento de la avifauna tropical que un habitante del continente europeo. Su belleza no la libra de la persecución humana, que en muchas ocasiones causa destrozos en esta especie, debido a la facilidad de localización, consecuencia de sus costumbres.


Identificación: Verde azulado claro; dorso rojizo vivo; rémiges negras con base azul ultramar; cola azul con rectrices centrales pardo-verdoso y externas manchadas de negro en la punta; jóvenes más apagados, pardo-verdosos con rectrices externas sin mancha negra en la punta.


Nidificación: Nido en cavidad, sin forro o recubierto con escasas briznas de hierba y plumas; puesta, en mayo, de 4 a 7 huevos blanco puro; incubación, por los dos padres, de unos 19 días; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unos 28 días.


Alimentación: Grandes insectos, pequeños reptiles, batracios, mamíferos.


Hábitat: Bosques.

 

 

 

Cernícalo Primilla

 


Falco  naumanni 30 cm.



A primera vista, este pequeño rapaz es prácticamente igual que el Cernícalo Vulgar, pero examinada detenidamente ofrece considerables diferencias, tanto morfológicas como de comportamiento. Efectivamente, aunque las hembras y jóvenes de ambas especies sólo se distinguen por el color de las uñas (blancas en la Primilla), los machos, además de este carácter, son más pequeños y más esbeltos que los del Cernícalo Vulgar, careciendo de marcas oscuras en el dorso y con la cabeza y cola más azuladas. El rasgo que mejor le distingue del Cernícalo Vulgar es la voz, pues su grito es muy diferente al de éste.
Cría, generalmente en colonia, en núcleos habitados. En ocasiones también lo hace en acantilados y en árboles.
Marcha pronto de sus regiones de invernada, alcanzando la Península en el mes de febrero, y principalmente en marzo, y se extiende sobre todo por el sur, centro y oeste del país. El viaje otoñal hasta Africa comienza en agosto, prolongándose hasta octubre la marcha.

Identificación: Muy parecido al Cernícalo Vulgar, aunque más grácil; macho, partes superiores rojo-acastañadas sin motas oscuras, cabeza y cola más azuladas; hembra y joven, iguales a los del Vulgar; uñas blancas en todas las edades (negras en el Vulgar).


Nidificación: Anida en pequeñas colonias; no construye nido, ocupando huecos y cavidades de edificios viejos, tejados y acantilados, aunque prefiere la proximidad del hombre; puesta, de abril a junio, de 4 a 5 huevos redondeados, rosa-cremoso oscuro con marcas rojizas claras; incubación de unos 28 días por ambos padres, aunque el mayor trabajo lo realiza la hembra; los pollos, alimentados primero por el macho y después por ambos progenitores, pueden volar sobre los 29 días.


Alimentación: Principalmente grandes insectos, cazados en el suelo o aire; en especial ortópteros; también pequeños mamíferos, reptiles y batracios en ocasiones.


Hábitat: Ciudades y pueblos.

 

 

 

Chorlito Dorado Europeo



Pluvialis apricaria 28 cm.




En otoño y en invierno se reúnen en bandos, descendiendo a los campos cultivados y estuarios donde se alimentan de insectos, gusanos y pequeños moluscos, así como de hierba y semillas que forman la porción vegetal de su dieta. A menudo se unen a las avefrías en bandos de alimentación, pero cuando se les espanta, el bando mixto se separa en el aire en dos grupos distintos, uno de cada especie.
Aunque no anida en España, es ave bastante frecuente en invierno y durante ambos pasos. En esta última época se distribuyen un poco por todo el país, pero sobre todo suelen concentrarse en las regiones occidentales. Frecuentan sembrados de cereal y pastizales, en los que su plumaje apagado, curioso contrapunto de la llamativa librea nupcial, se difumina tan perfectamente entre las ralas hierbas que son difíciles de descubrir. Vuelan velozmente en bajos círculos, no tardando mucho en volverse a posar relativamente cerca del lugar en que estaban. En estas zonas es pieza favorita de muchos cazadores, aunque resulta difícil de abatir. Durante la incubación el adulto monta guardia desde un mogote cercano.

Identificación: Cara y partes inferiores negras, con partes superiores oscuras densamente salpicadas de dorado en verano; en invierno desaparece el negro y las partes inferiores son blancas con moteado dorado; sexos iguales.


Nidificación: Ambos sexos hacen hoyos escogiendo luego la hembra uno, que forra con ramitas, liquen y hierba; pone, de abril a junio, generalmente 4 huevos color crema con tinte verdoso o ante, punteados y manchados con pardo oscuro; incubación, alrededor de 30 días, por ambos padres; los pollos, atendidos por la pareja, dejan el nido uno o dos días después de nacer, volando sobre los 30 días.


Alimentación: En su mayor parte insectos y sus larvas; caracoles, gusanos y pequeños moluscos; también arañas, algas y musgo.


Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

Chotacabras Gris



Caprimulgus europaeus 27 cm.


Al atardecer, el Chotacabras Gris deja su escondrijo diurno y vuela silenciosamente, con sus alas largas y de blandas plumas, yendo y viniendo en el crepúsculo, persiguiendo insectos en vuelo y atrapándolos en sus fauces.
También es después de ponerse el sol cuando emite su voz, un ronroneo característico. Hay cambios bruscos en el tono del chirrido, cuando el ave vuelve la cabeza a los lados, ya que se posa a lo largo de la rama y raramente cruzado en ella.
Durante el día estos chotacabras son casi invisibles, permaneciendo quietos en el suelo; a cierta distancia, las delicadas marcas de sus plumas le asemejan a hojas secas. Con frecuencia se encuentran trozos de madera (que aún hacen más difícil ver al ave posado) cerca de su nido, que es un hoyo sin revestimiento, y a cuya vecindad vuelve año tras año la pareja.
Llegan de Africa en abril y mayo para criar en páramos, pastizales y otros lugares con helechos y aliagas, así como en los linderos de los bosques. En sus vuelos al atardecer para capturar insectos, visita praderas en las que pace ganado, costumbre que le ha valido su nombre, debido a la falsa creencia de que mama leche de las cabras con su inmensa boca.

Identificación: Aves de costumbres nocturnas, con alas y cola largas; plumaje pardo-grisáceo de camuflaje; boca orlada con cerdas; el macho tiene manchas blancas cerca de la punta de las alas; distintivo canto en ronroneo.


Nidificación: Nidos en el suelo en hoyos sin forro, a menudo cerca de árboles secos; pone, de mayo a julio, 2 huevos blancos, jaspeados de castaño o gris; incubación, principalmente por la hembra, unos 18 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras 7 días, permaneciendo cerca y volando a los 17 días; normalmente dos crías.


Alimentación: Insectos, especialmente los que cazan al vuelo.


Hábitat: Bosques.

 

 

 

Culebrera Europea



Circaetus gallicus 65 cm.



En nuestros campos el temor a los reptiles todavía esta bien enraizado en las gentes, pero ¿cuantos de nuestros campesinos conocen a la culebrera? Para los no especialistas no es mas que un ratonero de tintes claros, una dañina «rapaz».
La Culebrera Europea llega a nuestro país en marzo y abril cuando la temperatura se hace más cálida y las culebras y víboras abandonan su letargo invernal. ¿Está inmunizada contra el veneno de las víboras esta rapaz robusta, de grandes y brillantes ojos amarillos? No se conoce la respuesta, pero hace falta ver como cae del cielo sobre una serpiente enroscada en la arena de un camino, la reduce a la impotencia y se la engulle, empezando por la cabeza, para reconocer su habilidad y apreciar su técnica.
En España, al igual que todas las rapaces, la Culebrera Europea está protegida. Este hecho ha favorecido notablemente a esta preciosa rapaz.
Anida en escasa cantidad por casi todo el país, comportándose como ave estival, aunque raros individuos invernan en localidades favorables del sur. Hasta el momento se tienen pocos datos sobre las migraciones e invernada de la población ibérica.

Identificación: Partes superiores pardas con rémiges negras, inferiores blancas, menos garganta y pecho, pardo oscuro; cola más bien larga, con algunas barras oscuras; cabeza gruesa, con grandes ojos amarillos, dorados, casi frontales.


Nidificación: Plataforma de ramas secas y verdes, situada en la cima de un árbol o arbusto, con una excavación en forma de copa, forrada de follaje; pone en abril un huevo muy grande, rugoso, blanco sucio; incubación de unos 45 días por los dos sexos; el pollo abandona el nido tras unos 75 días.


Alimentación: Reptiles, sobre todo serpientes; ranas, insectos, gusanos.


Hábitat: Monte bravío.

 

 

 

Curruca Rabilarga



Sylvia undata 12,5 cm



En los breñales, una llamada atrae nuestra atención por su vigor y su tono burlón o irritado: es el «trectrec-trec» de la Curruca Rabilarga.
Entre las matas de brezos y los tojos, o entre los espesos jarales, esta minúscula curruca sólo se advierte por el oído. Muy viva y ágil, se desliza incansablemente a través de los matorrales. Con paciencia se podrá advertir una pequeña bola de plumas oscuras, prolongada por una larga cola, más o menos levantada.
El observador paciente tiene más posibilidades de ver a placer esta curruca en la época de cría, cuando el macho canta para marcar su territorio. Este pájaro es muy sedentario e individualista; su carácter belicoso se exterioriza cuando se trata de defender el terreno que le permitirá criar su prole. Fieramente erguido en lo alto de un matorral, el macho lanza con agresividad su canto.
Con frecuencia la Curruca Rabilarga se halla en el mismo tipo de hábitat que la cabecinegra; pero aquélla suele ocupar los puntos donde la vegetación es menos espesa, mientras que ésta se establece en las zonas de mayor cobertura.

Identificación: Los dos sexos tienen cola larga a menudo erguida; el macho en invierno tiene partes superiores pardo oscuro y cabeza gris pizarra, con partes inferiores oscuras de color vinoso; cabeza más gris en verano; la hembra es ligeramente más parda que el macho.


Nidificación: El macho construye nidos de prueba; el nido definitivo, construido en su mayor parte por la hembra, en jara o brezo, de hierba, raicillas y tallitos, está decorado con telas de araña; puesta, de abril a junio de 3 a 4 huevos blanco sucio manchados de gris, a veces teñidos de verde; la incubación, de unos 12 días, principalmente por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido después de unos 13 días; normalmente dos crías, ocasionalmente tres.


Alimentación: Insectos y sus larvas; algunas arañas.


Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

Esmerejón

Falco columbarius

Macho 26 cm. Hembra 33 cm.



El Esmerejón se lanza pegado al brezal siguiendo cada quiebro y giro del vuelo de su presa, cuando persigue a uno de los pajarillos (bisbitas, pardillos, etc.) que son sus víctimas principales. El macho es poco mayor que un mirlo, pesando apenas un poco más de 100 gramos. A pesar de ello, después de una persistente persecución llega a cazar aves tan grandes como él.
Los Esmerejones tienen una dieta constituida además por pequeños mamíferos, lagartos e insectos durante sus nomadeos invernales, que pueden llevarles sobre pastizales, marismas o costas. En las épocas de migración dependen sobre todo de los pajarillos que se están desplazando hacia sus cuarteles de invierno meridionales.
Esta frágil y audaz rapaz no anida en la península Ibérica, encontrándose sus áreas de cría principalmente en el norte de Europa, de donde proceden las aves de esta especie que llegan en otoño, algunas de ellas en fechas relativamente tempranas. Aunque el número de invernantes es escaso, no por ello dejan de hacerse notar los Esmerejones, ya que realizan espectaculares persecuciones de diversos pajarillos en campo abierto. En esta época se muestra muy solitario o todo lo más en parejas. El viaje de regreso lo suele realizar en marzo.

Identificación: Dorso y cola azul pizarra; hembra mayor que el macho, con dorso castaño oscuro y cola flanjeada; ambos tienen partes inferiores fuertemente listadas.


Nidificación: Nidos en el suelo o en viejos nidos de córvidos; puesta, de mayo a junio, generalmente 4 huevos crema con fuertes motas pardo-rojizas; incubación alrededor de 30 días por ambos padres; los pollos, atendidos por la pareja, abandonan el nido a los 26 días.


Alimentación: Pequeñas aves, por lo general Bisbitas, Alondras, Calandrias, Estorninos; algunos pequeños mamíferos y lagartos; pocos insectos; ocasionalmente pollos de aves.


Hábitats: Matorrales y campos baldíos.

 

 

 

Martín Pescador



Alcedo atthis 16 cm.



Esa flecha azul turquesa que surge con un grito estridente y desaparece en un recodo del río es el Martín Pescador. Su pico en puñal, de temibles proporciones, alarga su rechoncha figura. Con un poco de paciencia, podrá vérsele sumergirse vigorosamente bajo el agua, con el pico apuntando a algún pececillo; luego vuelve rápidamente a su posadero, una rama de sauce o caña de carrizo. Entonces se puede descubrir el lugar donde se encuentra su pollada, a la que se apresura a llevar el producto de su pesca si no la ha engullido de un trago. El nido está excavado en una orilla blanda de los arroyos.
Al Martín Pescador le gusta pescar en aguas claras y se encuentra sobre todo al borde de los ríos tranquilos. Pero el frío le pone a prueba, y el hielo de las aguas dulces, en inviernos rigurosos, resulta fatal para él. Las poblaciones de estas aves han sido diezmadas en varias ocasiones.
En la Península anida con poca densidad repartido en lugares apropiados por toda ella; en cambio no cría en Baleares. Esta población indígena parece sedentaria en gran parte, aunque hay individuos que efectúan movimientos erráticos. En invierno se añaden aves venidas de otros puntos de Europa.

Identificación: Verde azulado brillante por encima, castaño anaranjado debajo, garganta blanca, con mancha también blanca a los lados del cuello; sexos iguales.


Nidificación: Ambos sexos excavan un agujero de 50 cm. a un metro de largo, forrado débilmente con espinas de peces; entrada descubierta a menudo por depósito blanco de deyecciones; puesta, de abril a agosto, de 6 a 7 huevos blanco lustroso, casi redondos; incubación, de unos 20 días, por ambos padres; los pollos, alimentados por la pareja, vuelan tras unos 23 a 27 días; dos crías.


Alimentación: Principalmente pececillos; también insectos y larvas acuáticas.


Hábitat: Aguas continentales.

 

 

 

Sisón Común

 


Tetrax tetrax 42 cm.



Huésped de las tierras cultivadas, el Sisón Común frecuenta terrenos secos y esteparios. El macho, polígamo, se instala en su territorio que defenderá hasta el final de la reproducción.
Es relativamente abundante como nidificante en la mayoría del territorio español, pero las zonas tradicionalmente «sisoneras» se encuentran en Extremadura y las campiñas andaluzas, aunque sus nidos son difíciles de ver por estar muy ocultos entre la hierba y los cultivos y por el perfecto camuflaje de la hembra, que en nada recuerda al llamativo macho en plumaje estival.
En invierno, nuestra población realiza movimientos dispersivos o trashumantes, a mayor o menor distancia de las zonas de cría. A estos bandos invernales se unen cantidad de aves procedentes de otras partes de Europa.

Identificación: Macho, en plumaje nupcial, con capirote y dorso rubios vermiculados de pardo; mentón y mejillas gris azuladas; cuello negro con un doble collar blanco; vientre blanco; alas con ancha mancha blanca y cola blanca barrada de negro; hembra, dorso rubio pálido rayado y barrado de negro; cuello y flancos rayados de pardo, vientre blanco sucio y mancha alar más pequeña.

Nidificación: Nido en una depresión del suelo; puesta, de abril a junio, de 3 a 4 huevos pardo oliváceos oscuros; incubación, sólo por la hembra, de 21 días; los pollos, nidífugos, vigilados por la hembra, vuelan tras varias semanas.


Alimentación: Hierbas, semillas, insectos, gusanos, moluscos y batracios.


Hábitat: Cultivos.

 

 

 

Terrera Común



Calandrella brachydactyla 14 cm



De los varios pares de especies prácticamente iguales que existen entre nuestras aves, el que forman las terreras es uno de los más notorios: la Terrera Común y la Terrera Marismeña son muy parecidas entre sí en figura y coloración, pero están bastante diferenciadas por sus distintos biotopos. La Terrera Común vive sobre todo en terrenos abiertos con cultivos y pastizales, siempre en zonas secas; la Terrera Marismeña, sin embargo, prefiere áreas al borde de marismas, salinas y lugares áridos, con poca vegetación.
La Terrera Común es un pájaro de pequeño tamaño con el plumaje pardo ocráceo por encima, de aspecto claro pero muy marcado con rayas oscuras. La mayoría de las terreras comunes, tienen las partes inferiores muy pálidas y sin rayas, pero variaciones individuales pueden tener en primavera un conspicuo rayado a través del pecho. En la península la Terrera Común anida en casi todas las regiones excepto en una ancha franja que corre paralela al Cantábrico, vive con preferencia en campos despejados y cultivos de secano a altitudes variables, desde el nivel del mar en dunas y arenales (escasa y local) hasta 2.000 metros. Corre y camina por el suelo con gran rapidez. Vuela ondulantemente y normalmente a baja altura, casi siempre la pareja durante la cría, posándose enseguida nuevamente en el suelo. Es una especie que nunca se posa en los árboles y rara vez en un arbusto.

Identificación: Partes superiores de color ocre arenoso, estriadas de pardo oscuro. Lista superciliar blanquecina, parte superior de la cabeza pardo rojizo, las partes inferiores suelen ser, blancuzcas sin rayas ni marcas y con un ligero tinte ocre en los flancos. Alas de plumas pardas con ribetes más claros. Cola pardo oscuro con bordes blancos; pico pardo amarillento, patas parduscas.


Nidificación: Anida en el suelo, en una depresión protegida por un matojo. Nido de hojas, raicillas, pelo, lana, plumas, etc., en forma de copa. La puesta comienza a mediados de abril, consiste en 3 ó 4 huevos de color pardo amarillento, blancuzcos o amarillentos con abundantes manchas y pintas pardas y grises. La incubación a cargo de la hembra dura unos 13 días, los pollos son alimentados por la pareja, normalmente dos crías al año.

Alimentación: Semillas y algún insecto.

Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

Actualizado (Lunes, 09 de Mayo de 2011 10:18)

 

NO PASSERIFORMES

Abejaruco Común

 



Merops apiaster 27 cm.



En el mes de abril los abejarucos, cazadores africanos, han regresado ya de sus cuarteles de invierno. Una nube de aves de brillante colorido sobrevuela entonces el talud, donde han excavado largos túneles que conducen a los nidos. Muy bellos posados, los abejarucos son admirables en vuelo. 
Esta especie no es muy madrugadora y parece complacerse en retardar sus actividades diurnas, posada en comunidad en las copas de grandes árboles. Durante las horas cálidas del día, los insectos voladores les pagan un fuerte tributo, sobre todo en pleno verano, cuando son muchas las bocas que hay que alimentar.
Por sus actitudes y sus juegos aéreos, los abejarucos  podrían parecernos indolentes, pero en realidad son padres excelentes y muy delicados. Cuando no encuentran un talud arenoso, pueden excavar el túnel en terreno horizontal siempre que sea blando; en este caso, la longitud que alcanza aquél es menor que en la pared.
Se citan casos de nidos de esta especie en los que se produce una ceba comunal; varias parejas alimentan al mismo tiempo los pollos de un túnel.

Identificación: Partes superiores rojizo vivo o amarillo pálido; mentón amarillo vivo bordeado de negro; partes inferiores azul-turquesa brillante; pico largo y algo curvado hacia abajo; alas y cola verdes; en los adultos, las rectrices medias, puntiagudas, sobresalen de las demás.

Nidificación: Nido, horadado por ambos padres, en terreno blando, normalmente en talud; el túnel puede alcanzar hasta 2,5 metros y termina en una cámara circular; puesta, mayo-junio, 4-7 huevos ( a veces más ) globosos y blancos; la incubación, por ambos progenitores, comienza después de la puesta del primer huevo y dura 20 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido tras unas 3 semanas.

Alimentación: Insectos capturados en vuelo.

Hábitat: Matorrales y campos baldíos

Situación en El Pego: Distribuida ampliamente por toda la Península, excepto en región eurosiberiana.
Su máxima densidad está en la región mesomediterránea en la que ocupa todo tipo de medios, excepto bosques de coniferas. Su dieta se basa en himenópteros y coleópteros, y principalmente en la abeja doméstica Apis mellifera,, (por eso su nombre específico). La frecuencia de consumo disminuye a lo largo de la estación reproductora a favor de coleópteros y otros himenópteros. Sus nidos son depredados por zorros y culebras bastardas. Muestran fidelidad por los lugares de cría y migración. Son especies estivales, con el paso de aves ibéricas del Sureste de Francia que se manifiesta sobre todo en el centro este y sur de la Península. La migración post-nupcial se produce entre finales de Agosto y principios de Septiembre y la prenupcial en Abril El flujo principal de aves llega al Estrecho en otoño desde el lado oriental y la distribución depende del vient dominante, siendo más oriental con los vientos de  Levante. La intensidad de flujo es ligeramente mayor en las primeras horas del día.






Abubilla



Upupa epops 28 cm.



El nombre de la Abubilla, esta ave bella y curiosa a la vez, es onomatopéyico, trascripción en diminutivo de su canto «bub-bub-bub». Con un moño de grandes plumas flameantes, con puntas negras, que despliega en la excitación del cortejo, también esta provista de un pico largo, curvado, con el cual perfora la tierra en busca de gusanos y larvas de insectos. En vuelo, sus anchas alas redondeadas, que bate irregularmente, le otorgan el 
aspecto de una gigantesca mariposa. En tierra su marcha es elegante, tanto si camina agitando la cabeza como si trota ligeramente. Falta por decir que la Abubilla pasa por ser un ave sucia, a causa de su nido maloliente, situado generalmente en el agujero de un árbol. Al final de la cría de los pollos es cuando el nido desprende un olor tan nauseabundo, por lo que es fácil descubrirlo. Se ha acusado a la Abubilla de negligencia, pero esto no es cierto. Bien es verdad que en el fondo del estrecho agujero, que los padres se esfuerzan por mantener limpio, pueden quedar restos de comida y deyecciones, pero en realidad lo que causa este olor desagradable es una secreción de la «glándula del obispillo» de los pollos.

Identificación: Plumaje pardo-rosado; en vuelo alas y cola blancas y negras, muy anchas; moño rosado, con puntas negras y largo pico curvado; sexos iguales.


Nidificación: Cría en agujeros de árboles o paredes, o en cajas anideras; usualmente no lleva material al nido, pero acumula desechos; puesta, en abril-junio, de 5 a 8 huevos gris claro a crema; incubación, 18 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido a las 3 ó 4 semanas; a veces dos crías.
Alimentación: Principalmente larvas de escarabajos, saltamontes, langostas, mariposas, hormigas, ciempiés, moscas, algunas arañas, escolopendras, ácaros, lombrices.

Hábitat: Parques y jardines.


Situación en El Pego: Distribuida por toda la Península y Baleares aunque escasea en los pisos eurosiberiano y termomediterráneo Ocupa medios forestales y abiertos en los supra y mesomediterráneos, aunque tiene preferencia por bosques abiertos de coniferas en el supramediterráneo y de frondosas en el mesomediterráneo, Alcanza la máxima densidad en dehesas de encinas Quercus hiles mesomediterráneas, así como en Sabinares de Juníperas thurifera supramediterráneos
Es una especie estival presente en la península desde Marzo hasta Julio o septiembre, y parte de su población inverna en el sur de la Península. Además hay paso de aves centroeuropeas por la Península, que se unen a las ibéricas para cruzar el estrecho en migración postnupcial de Agosto a Septiembre, El paso prenupcial es entre Febrero y Mayo.En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 1,29 aves/10 ha.





Aguililla Calzada



Hieraaetus pennatus 50 cm.




El plumaje de la Aguililla Calzada puede presentar dos fases de coloración muy diferentes. Este hecho ha confundido a los antiguos naturalistas, hasta el punto de que la existencia de esta especie, poco repartida, fue mal conocida durante mucho tiempo. Su talla relativamente pequeña para un águila y la gran variabilidad de sus actitudes, en tierra o en vuelo, complican aun más la identificación del Aguililla Calzada en la naturaleza. Con frecuencia se confunde con el Busardo Ratonero.Esbelta y vivaz, esta rapaz se acantona en el monte bajo espeso salpicado de árboles (alcornoques, encinas, etcétera), en pinares, marismas y otros biotopos.Es un cazador temible, aunque su fuerza sea limitada. Captura mamíferos y aves vivas; pero cuando las condiciones de vida se hacen difíciles, ha de contentarse con reptiles e insectos. En España es ave típicamente estival, que cría repartida en sitios apropiados por casi toda la Península: suele llegar hacia últimos de marzo; abandonando sus zonas de cría en el mes de septiembre.

Identificación: Fase clara; partes superiores pardo oscuro; inferiores blancas más o menos leonado claro y listadas; cabeza leonada clara, estriada; en vuelo, por encima, pardo oscuro con banda clara en cada ala; por debajo, claro con rémiges negras. Fase oscura; enteramente pardo chocolate, salvo las bandas claras de encima de las alas, visibles en vuelo; sexos iguales.

Nidificación: La pareja construyen el nido, o utilizan el de otra rapaz; plataforma de ramas secas tapizada de hojas verdes, situada en árbol o pared rocosa; puesta, en abril-mayo, de 1 a 2 huevos blancuzcos; incubación de más de 30 días; los pollos abandonan el nido tras unos 40 días.

Alimentación: Mamíferos, aves y sus huevos, reptiles, lagartos, batracios, insectos.

Hábitat: Bosques.

 

 

Aguilucho Lagunero Occidental



Circus aeruginosus 50cm.



Una esbelta silueta de largas alas acodadas aparece en el cielo, zigzagueando. De pronto, el Aguilucho Lagunero se deja caer, con las garras abiertas, en la vegetación palustre; hay ruidos de alas en la charca, se escapa una focha y la rapaz prosigue incansable su búsqueda.
Este ave manifiesta una marcada preferencia por los terrenos pantanosos y su aparición, siempre repentina, siembra el pánico entre las aves acuáticas. Sin embargo, los patos no tienen nada que temer de esta rapaz indolente, diestra, pero poco rápida; bien armada, pero muy endeble para apoderarse de las presas voluminosas.
Este aguilucho, de plumaje delicadamente coloreado, anima con su presencia nuestros lagos y charcas, siempre que los carrizales le aseguren un refugio y el hombre no la persiga. En ocasiones no deja de cobrar su diezmo en las polladas de patos.El Aguilucho Lagunero Occidental es una de las rapaces cuya población ha descendido más en los últimos años en España. Las razones de ello no son propiamente alimenticias, sino más bien debidas a la contaminación.

Identificación: Principalmente castaño oscuro; el macho tiene pecho ocráceo listado, grandes marcas alares gris-azulado y cola gris; la hembra tiene píleo y cuello pálido; el macho en vuelo muestra anchas bandas grises en las alas.

Nidificación: La hembra construye una sólida plataforma de vegetación acuática, revestida con hierbas, siempre en el suelo, entre espesa vegetación de plantas marismeñas; puesta, marzo-junio, 2 a 6 huevos azul muy pálido; incubación, alrededor de 38 días, principalmente 
por la hembra; los pollos, alimentados por la hembra, dejan el nido a los 35-40 días, volando una o dos semanas más tarde.

Alimentación: Ratas de agua; gallinetas, fochas y otras aves; huevos y pollos; ranas y culebras.

Hábitat: Marismas y zonas palustres.

 




Búho Chico



Asio otus 35 cm.



La creencia popular divide las rapaces nocturnas en búhos, provistos de «orejas», y lechuzas, desprovistas de ellas. Las «orejas» son en realidad simples penachos de plumas y no tienen ninguna relación con los órganos del oído que en esta especie son internos solamente.
El Búho Chico es uno de los más representativos de nuestros búhos, con sus largas «orejas», su vida exclusivamente nocturna y su ululación regular y grave: «hou-hou-hou». De día, se oculta en el bosque, sobre todo en las coníferas, donde también sitúa su nido.
En la noche cerrada, y tras haber lanzado algunas llamadas, sale de su retiro y recorre su territorio. Caza pequeños roedores u otras presas que pueden presentarse en los linderos del bosque e incluso en terreno descubierto. Durante su parada, el macho efectúa vuelos acrobáticos, planeando como una hoja seca o ejecutando saltos acompañados de sonoros chasquidos de las alas.
En España el Búho Chico anida en diferentes regiones, cubriendo toda la superficie peninsular. Hasta fecha reciente se tenía datos fragmentarios sobre su biología, movimientos, etc. Aunque esta población, en principio, se comporta como sedentaria, no por ello deben descartarse algunos movimientos dispersivos.

Identificación: Largas "orejas"; plumaje ocráceo con moteado pálido y rayas oscuras; ojos amarillo-anaranjado; sexos iguales.

Nidificación: Normalmente utiliza viejos nidos de Urraca, Cuervo u otro córvido, o una madriguera de ardilla; a veces construye en el suelo; puesta, marzo-junio, de 4 a 5 huevos blanco lustroso; incubación, 25 a 28 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos sexos, dejan el nido 
después de unos 25 días.

Alimentación: Ratas, ratones, topillos, musarañas; fringílidos, gorriones y, a veces, aves tan grandes como arrendajos; algunos abejorros y otros escarabajos.

Hábitat: Bosques.

Situación en El Pego: Su población ibérica es fundamentalmente sedentaria, con dispersión en juveniles Se encuentra por toda la Península y Baleares, y es escasa en Portugal. A la población ibérica se unen en invierno aves procedentes de Suecia., La puesta en algunas zonas cálidas de España se realiza a partir de Diciembre y alcanza su máximo en febrero y Marzo. Su alimentación se basa en micromamiferos durante todo el año, sobre todo roedores. Aun que se pueden observar variaciones estacionales en las ingestas, con distintos porcentajes de musaraña común , pequeñas aves e insectos, o variaciones geográficas en las especies de roedores. En otoño e invierno los individuos forman pequeños bandos.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 1,86 aves/10 ha.





Cárabo Europeo

 



Strix aluco 38 cm.



El Cárabo, ave de parques, jardines y bosques densos, caza de noche y duerme de día, como casi todas rapaces nocturnas; pero si sus necesidades alimenticias se acrecientan, como durante la cría de los pollos, también puede cazar en pleno día. Muchas veces puede descubrirse a una de estas aves durmiendo, con sólo seguir a los ruidosos bandos de aves más pequeñas, especialmente arrendajos, mirlos y pinzones, que descubren al predador y arman un gran alboroto a su alrededor. No obstante, el Cárabo puede no espantarse por el clamor e incluso no se molestará fácilmente ante la presencia de una persona.
Su cuello, extrañamente flexible, permite a esta ave girar la cabeza casi completamente, de manera que su cara puede mantenerse dirigida hacia un observador que se mueva a su alrededor.
Al llegar el anochecer puede oírse fácilmente su gimiente canto que muchas veces emite por parejas, lanzando una de las aves un aterrador ‹‹uu, uú, ú-ú-ú-ú›› y respondiendo la otra con un agudo ‹‹ti-uuic››. Ambos sexos pueden ulular y chillar ‹‹ti-uuic››, pero los dos sonidos nunca son emitidos simultáneamente por el mismo individuo.

Identificación: Moteado castaño, con redondo disco facial y ojos castaño oscuro; grito ‹‹ti-uuic›› distinto y canto ululante; sexos iguales.


Nidificación: No construye nido; pone en agujero de árbol viejo, nido de ardilla, alguna vez en edificio viejo, hendidura de roca o en el suelo; puesta en febrero-mayo; usualmente de 2 a 4 huevos redondos y blancos; incubación, de 28 a 30 días, sólo por la hembra; los jóvenes, alimentados principalmente por el macho, vuelan a los 30-37 días.

Alimentación: Pequeños mamíferos, especialmente ratones, topillos, ratas jóvenes y musarañas; algunas veces; a veces peces, ranas, moluscos, gusanos e insectos.

Hábitats: Bosques.

Situación en El Pego: Sedentaria aunque los jóvenes pueden dispersarse distancias moderadas. Ocupa regiones boscosas de la Península, Su alimentación es poco especializada, consume pequeños mamíferos, invertebrados y en menor medida aves, anfibios y reptiles. Su presa más frecuente es el ratón de campo y la musaraña común y dentro de invertebrados ortópteros y coleópteros,
Mientras que la población de mamíferos se mantiene más o menos constante durante el año, la de invertebrados es poco frecuente en invierno y las aves en verano, Es importante el consumo de gazapos cuando están disponibles.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 1,67 aves/10 ha.






Cernícalo Vulgar

 


Falco tinnunculus 34 cm.



Como todas las aves de presa, el Cernícalo Vulgar está protegido por la ley durante todo el año. Se le considera un ave útil contra los ratones, ratas, topillos e insectos dañinos.
Debido en parte a su facilidad para adaptarse a diferentes clases de biotopos, el Cernícalo Vulgar se ha convertido en una de las aves de presa diurnas más comunes, pues puede encontrársele tanto en tierras cultivadas como en eriales, brezales y variedad de acantilados.
En su vuelo característico, al que debe el nombre, el ave se cierne con la cola extendida en abanico y fuertes aleteos mientras vigila el suelo en busca de presas, lo cual es frecuente observar a lo largo de nuestras carreteras. En nuestro país, esta ave vive principalmente en el campo, mientras que su próximo pariente el Cernícalo Primilla es un habitante de las poblaciones, caracterizándose ambos sobre todo por su distintivo grito y por tener las uñas negras, mientras que las del Primilla son blancas.
La nota principal del Cernícalo Vulgar es un penetrante «hi-hi-hi», aunque no se oye muchas veces a menos que las aves estén «jugando» o el macho persiga a la hembra.

Identificación: Alas puntiagudas y cola larga; el macho tiene cabeza obispillo y cola gris azulada, con ancha banda negra cerca del final de la cola; la hembra tiene cola barrada, también con banda negra; es característico el cernirse en vuelo.

Nidificación: No construye nido; huevos dejados en borde de rocas, edificios altos, agujero de árbol o nido abandonado; pone, de abril a junio, de 3 a 5 huevos blancos con manchas rojo-acastañadas; incubación, de unos 28 días, principalmente por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras unos 30 días.

Alimentación: Principalmente ratones, topillos y ratoncillos; también ranas, lombrices e insectos; gorriones y otras aves.

Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

Situación en El Pego: En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 1,67 aves/10 ha.



 

 

Cuco Común



Cuculus canorus 32 cm.



Ningún canto de ave es tan conocido ni tan impacientemente esperado como el del Cuco Común. También es verdad que pocos son tan fáciles de recordar como el sonoro «cu-cu» que anuncia la llegada de la primavera.
Llega a nuestras tierras en marzo, cuando los árboles comienzan a cubrirse de hojas y lo ocultan; en esta primera época cantan macho y hembra, particularmente el primero.
El Cuco Común está distribuido prácticamente por todo el país. Los adultos parten hacia Africa, donde pasarán el invierno, una vez realizada la puesta en julio: cada huevo es abandonado entonces a su suerte en el nido de un anfitrión involuntario. Los jóvenes marchan más tarde, en agosto-septiembre, sin ser guiados por sus padres, a los que no conocieron nunca. Por otra parte, el cuco emigra de noche y aisladamente. Existe, pues, de forma cierta en este caso, un sentido innato de navegación, que permite a los jóvenes encontrar el rumbo de sus cuarteles de invierno. Se desplazan hacia el sudoeste, en un largo viaje en solitario que les lleva, tras cruzar el Sahara, hasta los bosques ecuatoriales, donde hallan por fin el refugio invernal de su especie.

Identificación: Cabeza y dorso gris, partes inferiores barradas; distinguible del Gavilán por su pico fino, alas puntiagudas y graduadas, cola moteada; canto característico; sexos iguales, aunque hay una rara variedad en que la hembra está coloreada de castaño y barrada por encima y debajo; los jóvenes son castaños y barrados, con manchas blancas en la cabeza.

Nidificación: Cada hembra vigila un vasto territorio, en busca de nidos en construcción, y observa el comienzo de la puesta ajena. Aprovecha el momento en que los propietarios están ausentes para poner en el nido elegido, generalmente por la tarde, mientras que aquéllos ponen, en su mayoría, a primeras horas de la mañana. Con intervalos de 48 horas, el Cuco hembra pone de 12 a 13 huevos en otros tantos nidos, hurtando de cada uno un huevo para restablecer su número. Principalmente son parasitizadas las siguientes aves: Carriceros, Acentor Común, Bisbitas, seguidos de Chochín, Petirrojo, Carricerines y Lavanderas.

Alimentación: Insectos, especialmente grandes orugas; también arañas, ciempiés y lombrices de tierra; los pollos comparten la dieta de las aves que parasitizan, habitualmente, insectos, pero a veces semillas, como cuando los padres adoptivos son pardillos.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego: Distribución por toda !a Península y Baleares, siendo más abundante en la región eurosiberiana y escaso en la terrnomediterránea. Ocupa habitáis forestales y arbustivos y prefiere masas de frondosas y campiñas frente a bosques de coniferas y matorrales.Alcanza su máxima densidad en robledales eurosiberianos de Ouercus petraea y en melojares supramediterráneos.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 0,56 aves/10 ha.






Lechuza Común

 



Tyto alba 34 cm.



La fantasmagórica figura de la Lechuza Común parece blanca cuando se la sorprende de noche con los faros de un coche; pero hacia el final del invierno, al escasear tanto el alimento que el ave se ve forzada a cazar durante el día, puede verse su verdadera coloración: pardo dorada con partes inferiores blancas.
Mientras caza la lechuza no depende sólo de la vista. Por medio de diversos experimentos se ha demostrado que por su sentido del oído puede localizar a su presa en la más completa oscuridad.
Las poblaciones de estas aves son muy fluctuantes en número, principalmente en países de clima continental, donde los inviernos muy duros reducen a veces drásticamente la cantidad de lechuzas comunes. La gran capacidad reproductora del ave hace que pueda recuperarse con relativa rapidez, aunque en muchos lugares se advierte una progresiva disminución, posiblemente debida a la desaparición de viejos edificios donde pueda criar. No construye nido, sino que pone los huevos en un montón de egagrópilas que devuelve, hechas con los restos no digeridos de sus presas: pelos, plumas y huesos.

Identificación: Pardo dorado claro con cara y partes inferiores blancas; hembra ligeramente más grisácea.

Nidificación: Nido sin material; huevos puestos sobre egagrópilas; los nichos incluyen viejos graneros, edificios ruinosos, torres de iglesia, árboles huecos, frentes de canteras, haces de cereal y cajas anideras; puestas datadas en todos los meses excepto enero, aunque el periodo principal es de abril a mayo; pone, de 4 a 6 huevos blancos; incubación, alrededor de 33 días, sólo por la hembra; los pollos, son alimentados por ambos padres.

Alimentación: Ratones, topillos, ratas comunes, topos; pequeñas aves; escarabajos, polillas; ranas; a veces murciélagos y peces.

Hábitat: Ciudades y pueblos.

Situación en El Pego: Sedentaria con dispersiones juveniles a corta distancia, Llegan a invernar aves de procedencia centroeuropea que se distribuyen por toda la Península. La población autóctona se distribuye por toda la Península y las Baleares y ocupa zonas más o menos humanizadas.
Crían en torres, en ruinas, en desvanes o en huecos naturales de escarpes rocosos y árboles. Siempre por debajo de los 1300 metros de altitud.
Su dieta es mucha más diversa que en el resto de Europa con alimentación oportunista que va en función de las fluctuaciones de las presas y se traduce en cambios en la dieta y no en variaciones de la población local por desplazamiento o muerte de las aves. Se basa en micromamíferos sobre todo murinos como el ratón de campo o el doméstico, aunque en ciertas localidades o en determinadas épocas pueden llegar a proporciones alias las proporciones ratillas y topillos o de las musarañas.
Presas minoritarias son mamíferos medianos como las ratas, el lirón o el conejo o quirópteros. También algunos individuos concretos pueden especializarse en aves, anfibios, reptiles o insectos.



Milano Negro

 



Milvus migrans 55 cm.



El Milano Negro es un pobre cazador que se contenta con animales muertos o heridos. Frecuenta los cursos de agua o las orillas de lagunas, a la búsqueda de peces muertos, y no desdeña los depósitos de basura, que le proporcionan alimento.
Durante el período que precede al acoplamiento da muestra de su talento de acróbata aéreo. Sus barrenas; las vertiginosas picadas sobre su pareja, que le esquiva en el último momento; sus ascensos verticales; sus caídas como una hoja seca, con las garras sujetas a las de su compañera, son algunas de las evoluciones que realiza con ardor.
Se distingue del Milano Real por la cola oscura y menos escotada. Llega a España en el mes de marzo (algunos ya en febrero), aunque el contingente más importante se instala en abril. A fin de julio se inicia el retorno a África.
Esta rapaz es bastante gregaria, reuniéndose en grupos más o menos grandes cuando encuentran algunos restos comestibles, ya sean animales muertos en el campo o peces envenenados arrastrados por la corriente. También es frecuente verlos comiendo los cadáveres de otras aves y mamíferos atropellados por automóviles. El gregarismo anterior les impulsa a veces a criar en pequeñas colonias.

Identificación: Pardo oscuro por encima; pardo rojizo por debajo; cabeza clara estriada de pardo; cola escotada; iris gris a amarillo claro; sexos iguales.


Nidificación: Nido viejo de córvido o de rapaz, construido en un árbol o, a veces, en una pared rocosa; puesta, en abril-junio, de 2 a 4 huevos blancos manchados de pardo; incubación, 32 días; los pollos abandonan el nido tras unos 40 días.

Alimentación: Peces enfermos o muertos; carroña, mamíferos, reptiles, batracios, moluscos, insectos y aves.

Hábitat: Monte bravío

Situación en El Pego: En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 0,37 aves/10 ha.




 


Milano Real



Milvus milvus



El Milano Real tiene el privilegio de ser la más elegante de nuestras rapaces y una de las aves más características de nuestra fauna. Su área de distribución cubre la mitad de Europa y sectores de Africa del Norte, pero no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.
Buen velero y normalmente poco arisco, ofrece el espectáculo fascinante de su absoluta maestría en el aire. Durante las paradas nupciales la pareja acompaña sus acrobacias veleras con dulces relinchos: «hiou-hiou-hiouou». El nido es un buen montón de ramas, guarnecido de tierra, lana, musgo y toda clase de trozos de papel e incluso de plásticos.
Con frecuencia el Milano Real forma parte de las partidas de carroñeros que recorren los campos a la espera de reses muertas; junto a los cadáveres se le ve con buitres, córvidos y su pariente el Milano Negro, con el que compite fuertemente por los lugares de nidificación, en determinados emplazamientos, ya que, en general, el Milano Negro es mucho más abundante y común en época de cría. Sólo en invierno, a causa de las muchas aves de su especie que llegan de otros puntos de Europa, puede verse al Milano Real por todas partes.



Identificación: Plumaje castaño rojizo con cabeza blancuzca listada; cuerpo grácil; alas estrechas, agudamente acotadas hacia atrás en vuelo; cola profundamente ahorquillada; hembra ligeramente más oscura.

Nidificación: Ambos sexos construyen nido de palos y tierra, en árbol, frecuentemente en nido antiguo de córvido; puesta, de marzo a mayo, usualmente 2 ó 3 huevos blancos con motas rojo acastañadas; incubación, de 28 a 30 días sólo por la hembra; los pollos alimentados por ambos padres, dejan el nido después de unos 50 a 55 días.

Alimentación: Pequeños mamíferos, conejos, carroña, aves jóvenes, a veces lombrices y ranas.

Hábitat: Bosques.

Situación en El Pego: Al igual que el Milano negro ocupa la Península y se extiende por Europa. Se distribuye de manera irregular en la Península y Baleares, siendo escaso o ausente en Galicia, noroeste de Portugal, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Mallorca,
Se estima una población reproductora en España de 3000 a 10000 parejas con tendencia actual decreciente. En Portugal sólo existen de 30 a 50 parejas y en regresión Ocupa bordes de bosques o bosques aislados entre pastizales y evita zonas demasiado áridas.
Su población es parcialmente migradora y se desplaza hacia África occidental, mientras que a la población sedentaria se une un gran número de población de Centroeuropa y Escandinavia que llegan a la península entre Septiembre y Mayo,
Gran parte del flujo migratorio entre por el occidente del Pirineo y se divide e dos grupos; uno que se dirige al valle del Ebro y otro por Burgos que se dirige al valle del Duero y Extremadura.
Algunos individuos cruzan el Estrecho de Gibraltar entre Septiembre y Octubre y de Febrero a Mayo,
En invierno se concentran en el valle del Ebro, las mesetas y Extremadura en zonas abiertas y cultivadas. Son antropófilos y explotan asiduamente muladares y basureros.
Se da una tendencia en el área de distribución a desplazarse al norte por progresiva sedentarización de poblaciones europeas.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 0,18 aves/10 ha.


 

 

 

Mochuelo Común

 


Athene noctua 21 cm.



Es esta la más simpática de nuestras rapaces nocturnas y, sin embargo, la más injustamente criticada. Aparece con frecuencia durante el día, y se posa en las ramas bajas de los árboles o sobre los muros de piedra de todos nuestros campos. Al acercársele se hincha o agacha y agita su gruesa cabeza con un movimiento vertical brusco, sin que se estremezca el resto del cuerpo. Luego, tras un parpadeo de sus ojos amarillos y una vuelta de la cabeza para inspeccionar los alrededores, esta curiosa bola de plumas emprende, el vuelo.
El Mochuelo Común se ha asociado a las otras rapaces nocturnas en el mundo calumniado de las aves de mal agüero, y se le han adjudicado los peores crímenes: destrucción de la caza joven, destrozos en las puestas de las gallinas, etc. Pero se contenta con insectos y caracoles.
Aunque puede ser visto durante el día, el mochuelo caza sobre todo al crepúsculo y al alba. Lanza entonces un lastimero «kiuu-kiuu».
Anida comúnmente en toda España, pero existen zonas donde es mucho más frecuente; la población española parece comportarse como sedentaria, aunque es probable que algunos individuos jóvenes se dispersen.

Identificación: Plumaje gris castaño barrado y moteado con blanco; alas redondeadas, cola corta y vuelo ondulado; sexos iguales.

Nidificación: Nido sin material; cría en agujeros, generalmente en árbol, pero también en paredes de edificios, rocas, pedregales, agujeros en arena o madrigueras de conejo; pone, de abril a mayo de 3 a 5 huevos blancos; incubación, alrededor de 28 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan después de unas 5 semanas; a veces dos crías.

Alimentación: Insectos, escarabajos, tijeretas; ratones de campo, ratas jóvenes y otros pequeños mamíferos; algunas aves pequeñas, ranas y lagartijas.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego. Especie sedentaria aunque las aves del año pueden realizar dispersiones cortas. Llegan aves alóctonas a invernar. La población reproductora se distribuye por toda la Península mientras que en Baleares sólo se encuentran individuos invernantes. Con actividad diurna durante todo el año y sobre todo en la época de cría.,
Su alimentación es insectívora, principalmente de coleópteros, ortópteros, aunque la mayor parte de la biomasa la aportan pequeños vertebrados como roedores. Presentan elevada mortalidad juvenil por atropello en el periodo de dispersión posígenerativa en el centro de España En zonas con vegetación de un metro o más de altura la mortalidad es menor porque la utilizan como percha.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 1,667 aves/10 ha.



 

Paloma Torcaz

 



Columba palumbus 41 cm.



La Paloma Torcaz, es la de mayor tamaño que tenemos en España, cría por todo el país, muy repartida y siempre en escasa cantidad; sus biotopos característicos son el monte bravío, zonas agrestes con vegetación arbustiva y soto ribereño. Por ser en conjunto una población poco numerosa, los efectos perniciosos de su alimentación no se dejan notar mucho en verano; no ocurre así en otoño e invierno, durante los cuales millones de aves de esta especie llegan del norte de Europa para invernar, provocando serios daños en las cosechas de bellotas del centro, oeste y sur de España. Ya en octubre, grandes bandos entran por el Pirineo occidental, sufriendo en varios puntos una caza tradicional que termina con miles de aves. Según avanza el otoño, las torcaces establecidas en encinares de la zona centro van desplazándose hacia el oeste al irse acabando sus fuentes alimenticias. Los meses de febrero y marzo marcan la partida hacia sus lejanos lugares de cría.

Identificación: Cabeza, cuello y cola grises con punta negra en la cola y mancha verde, púrpura y blanca a los lados del cuello del adulto; dorso y alas pardo grisáceas, con franja alar blanca; pecho gris púrpura pálido; sexos iguales.

Nidificación: La hembra construye una plataforma de ramitas, normalmente en árbol pero a veces en matas o hiedra, a los lados de edificios o incluso en el suelo; pone principalmente de abril a julio, usualmente dos huevos blancos; incubación, de unos 17 días, por ambos sexos; los pollos, alimentados por ambos padres con leche de paloma a base de cereales, abandonan el nido después de 16 a 20 días; generalmente por lo menos dos crías.

Alimentación: Cereales y bellotas, pero también otros frutos silvestres y semillas.

Hábitat: Monte bravío.

Situación en El Pego: Distribuida fundamentalmente en bosques de frondosas supramediterráneos de encina y melojo, alcanzando densidades de hasta 20 aves por cada 10 hectáreas. En menor medida se presenta en bosques de coniferas, matorrales o cultivos más o menos arbolados.
La puesta se realiza entre Abril y Septiembre con máximos en Julio, Sitúa los nidos preferentemente en pinares jóvenes y en zonas de ramaje espeso, con densidad media de nidos de 0,86 cada 10 hectáreas La pérdida de huevos se debe sobre todo a la depredación. En la pérdida de polluelos influye la densidad del ramaje de los árboles puesto que la pérdida es mayor cuanto menor es esta densidad.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 2,76 aves/10 ha.

 

 

 

Perdiz Roja

 



Alectoris rufa 34 cm.



La Perdiz Roja es una de nuestras aves más típicas, al mismo tiempo que la más apreciada como ave cinegética. Fuera de nuestro país sólo se encuentra en algunas zonas de Francia e Inglaterra (introducida), así como en puntos de Suiza e Italia septentrional. Cría en casi toda España, desde el nivel del mar a las mayores alturas, pero especialmente en la meseta.
Su hábitat preferido es el campo cultivado mezclado con monte bajo, aunque también puede encontrarse en otros tipos de terreno, siempre que haya suficiente alimento, agua y vegetación cobertora. Con frecuencia corre velozmente a peón antes de iniciar un vuelo raudo y directo, en el que de vez en cuando bate las alas con inusitado vigor, movimiento que alterna con planeos. Suele volar distancias cortas, posándose pronto en tierra para continuar apeonando.
La hembra realiza una numerosa puesta de unos 15 huevos o más, en un hoyo recubierto; con frecuencia pone dos veces en nidos simultáneos, incubando uno de ellos y dejando que el macho lo haga en el otro.

Identificación: Partes superiores pardas algo rojizas, con ligero tinte oliváceo; flancos de color gris claro fuertemente listados de castaño; banda negra desde el pico hasta el ojo prolongándose hacia atrás y por debajo de la garganta (blanca) y extendiéndose por el cuello en estrías o salpicaduras; parte inferior del cuello y pecho, gris azulado; pico, anillo orbital y patas, rojos.

Nidificación: El macho hace un hoyo en el suelo con vegetación densa, cubierto en algunas partes con hierba seca y otros materiales; puesta, de abril a junio, de 10 a 15 huevos amarillos o castaños amarillentos con finos puntos pardos y gris ceniza; incubación, usualmente unos 24 días, por uno o ambos padres; los pollos, atendidos por la pareja, dejan el nido y corren al poco de nacer, volando unas dos semanas después; a menudo dos crías.

Alimentación: Principalmente granos y brotes; flores, hojas y semillas; el alimento animal incluye insectos, arañas, saltamontes, etc.

Hábitat: Cultivos.


Situación en El Pego: En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 0,56 aves/10 ha.


 

 

Pico Picapinos

 


Dendrocopos major 21 cm.



Aun en el invierno, el Pico Picapinos escoge una rama seca o un tronco hueco sin corteza y, bien apoyado en sus tarsos, lo martillea vigorosamente con golpes rápidos y rítmicos, en series de doce, que hacen resonar la madera de una forma extraña. Otros prefieren objetos metálicos para esta manifestación sonora.
Este pico excava él mismo su nido, pero utiliza a veces una cavidad ya existente, el agujero viejo de otro pico o caja anidera. Tras la época de la cría los Picos Picapinos se dispersan.
El Pico Picapinos habita zonas arboladas de muy diversos tipos, tanto de frondosas como de coníferas, incluso en la alta montaña. Come en los árboles con más frecuencia que el Pito Real, que prefiere hacerlo en tierra. Debido a esta alimentación, y aunque en España es ave principalmente sedentaria, en el norte de su área de cría se comporta como típica ave irruptora, y así, en los inviernos crudos, en los que falta totalmente el alimento en esas zonas, se producen desplazamientos masivos, que pueden afectar a miles de aves que invaden regiones más meridionales.

Identificación: Negro con parches y manchas blancas; el macho tiene carmesí en la cabeza; los jóvenes, píleo rojo; ambos sexos y en todas las edades tienen rojo debajo de la cola; fácilmente diferenciable del Pico Menor por su tamaño más grande.

Nidificación: Ambos sexos excavan agujero en árbol, generalmente a 3 ó 4 metros de altura; nido sin material, excepto pocas virutas; a veces usan cajas anideras; pone, de mayo a junio, de 4 a 7 huevos blanco lustroso; la incubación, que dura unos 16 días, la realiza principalmente la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido sobre los 20 días.

Alimentación: Larvas de escarabajos, avispas y polillas; algunas arañas; ocasionalmente pollos de aves robados de los nidos; pequeña dieta vegetal.

Hábitats: Bosques.

Situación en El Pego: Fundamentalmente sedentaria aunque puede haber algún desplazamiento de corto radio. Distribuidas por todo tipo de medios forestales en la Península, presentando máximas de abundancia en primavera en robledales de Q,petraea eurosiberianos, También en estos bosques alcanza su máxima abundancia en invierno, También con alta abundancia en pinares oromediterráneos.,
La forma de alimentación más empleada es el picoteo de la superficie de troncos, ramas, pinas y otros frutos secos.
En El Pego encontramos una densidad relativa relativa de 0,55 aves/10 ha.

 




Pito Real

 

 


Picus viridis 30 cm.

¡ Qué lástima que el Pito Real sea tan espantadizo!. En cuanto se siente observado, se apresura a dar vueltas alrededor del tronco para no permanecer a la vista; y su silueta nerviosa, prolongada por un pico en forma de puñal, se pierde entre los árboles del parque o del soto. Sujeto a los árboles, trepa a pequeños trechos haciendo crujir la corteza rugosa bajo sus uñas. Se detiene con frecuencia para pasar su larga lengua protráctil entre las fisuras, capturando hormigas xilófagas. Pero sobre todo se alimenta de insectos que encuentra en tierra y en los prados. En las costas marinas se les ve incluso en invierno explorar las algas en busca de pequeños crustáceos.
En primavera los pitos reales se advierten de lejos por su sonoro «relincho», más melodioso que su bien conocido grito. El canto de la subespecie ibérica, que tiene las mejillas grises, es más silbado y musical que el de las aves del resto de Europa.
Desde marzo, cl macho comienza a excavar un espacioso agujero en un viejo árbol. Los machos, para defender su de los rivales, los desafían moviendo la cabeza de un lado a otro y abriendo las alas y cola.

Identificación: El más brillante coloreado de los picos españoles; píleo carmesí; partes superiores verde mate; partes inferiores verde grisáceo claro; obispillo amarillo; lista bajo el ojo roja en el macho, negra en la hembra.

Nidificación: Ambos sexos barrenan un agujero en árbol; las astillas desechadas se esparcen por el suelo; puesta, de marzo a mayo, de 5 a 7 huevos blancos; incubación, alrededor de 19 días, por ambos sexos; los pollos, alimentados por ambos padres, vuelan tras 18 a 21 días.

Alimentación: Larvas de insectos xilófagos, polillas y otros insectos, principalmente hormigas, lombrices, moluscos; algunas semillas, bayas y frutos.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego: Especie sedentaria distribuida por toda la Península. Ocupa todo tipo de medios forestales, y decrece su densidad desde ia región eurosíberiana a ía termomediterránea, Su máxima densidad la alcanza en las campiñas eurosiberianas y en los melojares y pinares supramediterráneos., En invierno se desplaza hacia el sur, abandonando los bosques de coniferas a favor de los de frondosas y matorral.

Actualizado (Miércoles, 18 de Mayo de 2011 13:43)

 

PASSERIFORMES

Agateador Común



Certhia familiaris 12 cm




Muchas aves de bosque se escuchan mas frecuentemente que se ven, y los agateadores son unos de los más esquivos de este grupo. Pasan la mayor parte del tiempo en los árboles, bien camuflados cuando se agarran a la corteza como un ratón emplumado y mantienen oculto su nido dentro de un pequeño agujero que fácilmente pasa desapercibido, aunque puede descubrirse al asomar entre las grietas parte del material que compone el nido. El canto del Agateador Norteño siempre emitido desde un árbol es un agudo ‹‹tsii-tsii-tsii-siszi-tsii» y las llamadas más frecuentes son un agudo y más bien largo «tsiiii» y un «tsit» como de párido.El canto del Agateador Común es más rítmico y su reclamo es un agudo «tsriij».
En invierno, cuando no hay hojas, puede vérseles a veces explorando los troncos de los árboles con su curvado pico acicular. El pájaro recorre el tronco hacia arriba en cortos tramos.

Identificación: Por encima, pardos manchados, rayados de oscuro y de crema; parte inferior y cejas, blanco plateado en el Norteño y más apagado en el Común; pico fino y arqueado, más largo y uña del dedo posterior más corta en el Común; sexos iguales.
Nidificación: Ambos sexos construyen un nido de hierbas secas y raicillas, forrado con plumas, lana y trozos de corteza, dentro de huecos en la corteza, en raíces de hiedra o en otros agujeros de árboles, ocasionalmente en cajas anideras, excepcionalmente en huecos de pared o en viejos cobertizos; puesta, en abril-mayo, normalmente de 5 a 6 huevos blancos con manchas pardo-rojizas en el Agateador Común y en todo el conjunto de la cáscara en el Norteño; la incubación dura unos 15 días, probablemente sólo por la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido después de unos 15 días; algunas veces dos crías.
Alimentación: Invertebrados, como arañas, cochinillas, gorgojos y otros escarabajos pequeños, tijeretas, pequeñas orugas; a veces grano y semillas herbáceas.
Hábitat: Bosques



Alcaudón Común



Lanius senator 18 cm.



En los encinares del oeste de España, llegado el verano, se advierte muchas veces un pájaro blanco y negro, de cogote achocolatado que, tras un corto vuelo ondulado, se posa en una rama o en un hilo telegráfico; tiene la cola relativamente larga, un antifaz negro y pico corto y ganchudo de gran potencia. Es el Alcaudón Común. Verdadera «rapaz» entre los pájaros, caza tanto grandes insectos como pequeños roedores, lagartos y pajarillos. Tiene la costumbre de empalar sus presas sobrantes en las espinas de las matas.
El Alcaudón Común aparece a final de marzo y su mayor parte en abril. Los machos se acantonan rápidamente en un territorio que defienden contra cualquier intruso, esperando allí la llegada, casi siempre más tardía, de las hembras. Una vez formada la pareja, el macho elige el emplazamiento del nido y comienza a construirlo.
Poco después de realizada la cría, comienza la migración, que en esta especie es bastante precoz; regresan a sus terrenos natales coincidiendo con la llegada de la primavera.

Identificación: Píleo y nuca rojo-castaño vivo; marca negra en la cara, que le cubre parte de la frente; partes superiores negruzcas con " espaldas " y obispillo blancos; franja alar y partes inferiores blancas; sexos iguales.


Nidificación: Nido desaliñado, construido sólo por la hembra o por ambos adultos, con raíces y ramitas de variadas plantas, forrado con materiales más finos, trozos de lana, pelos o plumas, y colocado en arbustos o árboles; puesta, abril-junio, de 5 a 7 huevos verdoso pálido con manchas pardo-verdosas en un extremo; incubación, especialmente por la hembra, unos 16 días; los pollos, alimentados por ambos padres, abandonan el nido a los 20 días; a veces dos crías.


Alimentación: Aves pequeñas y sus pollos; insectos y sus larvas; arañas, moluscos, lombrices de tierra.


Hábitat: Monte bravío.


 

 

Alcaudón Real

 



Lanius meridionalis 25 cm.



Al empezar la época invernal, los alcaudones reales pierden en parte su natural desconfianza, aunque siempre se mantienen circunspectos. Entonces se les puede ver posados bien visibles en un hilo telegráfico al borde de la carretera o en lo alto de un árbol deshojado.
El mayor de nuestros alcaudones prefiere terrenos más o menos abiertos con matorrales, huertos de frutales y cercanías de zonas boscosas, donde puede cazar al acecho.
Los alcaudones reales que anidan en España, repartidos por doquier, aunque siempre en parejas aisladas, se han separado como una raza distinta de la que cría en el resto de Europa. En general, son menos corpulentos, con dorso más grisáceo oscuro, vientre con tinte rosado, ala de menor longitud y cola más larga. Todos estos caracteres los hacen reconocibles respecto a los de Europa, que también se observan en invierno, ya que algunos invernan en el norte de España y en Baleares; en cambio los indígenas son sedentarios o a lo sumo trashumantes, realizando cortos desplazamientos.

Identificación: Partes superiores gris-pizarra e inferiores blancas o rosadas, lista superciliar blanca; bandas negras sobre los ojos y mejillas, alas negras con estrecha franja blanca; cola larga. Jóvenes: pardo-grisáceo por encima con bandas ondeadas pardas por debajo; sexos iguales.


Nidificación: Nido descuidado, construido por ambos sexos con hierbajos y forrado de hierbas más finas, raíces y algunas plumas; colocado generalmente en arbustos o árboles entre 2 y 20 metros de altura; puesta, marzo-mayo, 4 a 7 huevos grisáceos con manchas pardas o rojizas que suelen aparecer en forma de corona; incubación, sólo por la hembra, unos 16 días; los pollos dejan el nido aproximadamente a los 20 días; posiblemente dos crías.

Alimentación: Pequeños vertebrados, como lagartijas y aves jóvenes; insectos y sus larvas, lombrices; a veces carroña.

Hábitat: Monte bravío.


 

 

Alondra Totovía

 



Lullula arborea 15 cm.



El aflautado canto de la Alondra Totovía no es tan arrebatado como el de la Alondra Común, pero tiene en dulzura lo que le falta en brío. Su vuelo de canto es tan espectacular como el de la otra alaúdida. Comienza a cantar a poca altura, repitiendo unas seis veces al principio una o dos notas; luego hace una pausa, como si cogiese fuerzas para una serie de fluidas frases. Mientras canta, a veces sube en espiral, a bastante altura sobre su territorio, descendiendo luego en círculos hasta encontrarse a unos 30 metros del suelo y se lanza a tierra.
Las alondras totovías crían en casi todo tipo de terreno herbáceo con algunos matorrales y salpicado de árboles, pero prefieren linderos de bosques, brezales, terrenos arenosos con monte bajo, etc. En invierno pueden reunirse en bandos que se alimentan en los campos. En general frecuenta terrenos más boscosos que la mayoría de las otras alondras españolas.
La Alondra Totovía es un ave principalmente sedentaria en España, pero hay movimiento de migrantes que en parte permanecen aquí para invernar.

Identificación: Plumaje pardo listado, con listas oculares blancas que se unen en la nuca; pequeña marca blanca y negra en el vértice flexor del ala, se distingue de la Alondra Común por su menor tamaño, cola muy corta sin bordes blancos, cresta más pequeña y canto diferente; sexos iguales.

Nidificación: Ambos sexos construyen nido de hierbas y musgo, en una depresión del suelo; pone, de marzo a julio, normalmente 3 ó 4 huevos gris pálido con fino moteado pardo rojizo u oliváceo; incubación. Sólo por la hembra, de 13 a 15 días; los pollos, alimentados por los padres, dejan el nido después de 11 ó 12 días y vuelan algunos días más tarde; normalmente dos crías, algunas veces tres.

Alimentación: Insectos; algunas arañas; semillas en otoño.

Hábitats: Matorrales y campos baldíos.
Situación en el Pego: Esta especies presenta una abundancia de 560 000-1 300 000 parejas. Se trata de un aláudido que no muestra densidades muy elevadas en sus zonas de cría., Así, en las dehesas extremeñas y castellanas su abundancia oscila entre 1 y 4aves/10ha (Carnero & Peris, 1998; Sánchez, 1991, Pulido & Díaz, 1992)
Según Sánchez (1991) en pinares y melojares de Gredos alcanza las 2aves/10ha, pero en la mayoría de los muéstreos realizados en medios forestales no se alcanzan densidades mayores del ave/ lOha. Esto se comprobó con el muestreo realizado en El Pego, en el cual se obtuvo una densidad de 0.45 aves/1Oha, teniendo además en cuenta que dicha presenta vegetación de tipo dehesa, pinar y matorral mediterráneo


 

 

Carbonero Común

 



Parus major 14 cm.



Los carboneros comunes siempre son activos, tanto si se trata de buscar comida en invierno, como de descubrir, a partir de febrero, una cavidad para construir el nido. En la mala estación vagan en pequeños grupos ruidosos, a los que se unen otros pájaros, como trepadores, agateadores, reyezuelos e incluso, a veces, el Pico Picapinos. Se distinguen por su vivo plumaje, en el que se mezclan amarillo brillante, blanco puro, negro lustroso y verde oliva.
En los huertos, los jardines y los bosques de frondosas el Carbonero Común suele ser el que más abunda y en otoño migra ante la escasez de alimento; bandos de carboneros se desplazan entonces hacia el sur.
A finales de invierno el macho visita los agujeros de los árboles y los muros, así como las cajas anideras, y trata de atraer a la hembra, a la que alimenta con presas escogidas.
La construcción del nido y la defensa del territorio absorben pronto las energías de los carboneros comunes, que, a menudo, crían dos polladas antes del verano, época en la que mudan sus plumas.

Identificación: Cabeza y cuello negro brillante; mejillas blancas; con una banda negra que desciende por el pecho amarillo; dorso verde; sexos iguales.

Nidificación: A menudo cría en agujeros de árboles o de muros, pero frecuentemente utiliza cajas anideras; ambos sexos aportan el material para el nido, especialmente musgos, con pelo o plumón como revestimiento; la puesta tiene lugar en abril-mayo; de 8 a 12 huevos blancos manchados de pardo rojizo; incubación, sólo por la hembra, de 13 a 14 días; los pollos son cebados por los dos progenitores y vuelan después de unos 20 días.

Alimentación: Principalmente insectos, incluyendo orugas, pulgones, cóccidos; algunas yemas, frutos y semillas.

Hábitat: Parques y jardines

Situación en El Pego : La población nidificante española se estima entre 1 600 000 y 4 300 000 parejas. El Carbonero Común aparece en la mayoría de las omitocenosis estudiadas en el país, 6.2aves/10ha Así mismo, Sánchez (1991) agrega que aparentemente la falta de oquedades en los pinos limita la densidad de esta especie durante su reproducción (Costa, 1984)
En comparación a los datos anteriores, en El Pego la especie presenta una densidad muy baja (036aves/10ha), lo cual podría deberse al tipo de vegetación que presenta la zona.




Carbonero Garrapinos

 



Parus ater 11,5 cm.



Este párido es fácilmente reconocible por la mancha blanca de su nuca. Es menos intrépido que la mayoría de sus congéneres y no está tan brillantemente coloreado; pero constantemente llama la atención por su claro y agudo canto. Las notas más características de este canto, una versión piante del sonido de ‹‹afilar›‹ producido por el Carbonero Común, son ‹‹tsitiú-tsitiú-tsitiú›› y un triple ‹‹tsii››, seguido por un trino.
Sus territorios favoritos son los bosques y cualquier lugar en que haya árboles sueltos, particularmente pinos, abetos y otras coníferas. Crían en cualquier agujero adecuado, en un árbol, talud o muro, utilizando frecuentemente los nidos artificiales. Durante la incubación el macho alimenta a la hembra, y si un enemigo potencial se aproxima, ésta aguanta sobre los huevos hasta el último momento, en el que se echa a volar silbando airadamente.
En invierno los garrapinos se unen a menudo a otros carboneros, agateadores y reyezuelos en bandos que vagabundean forrajeando por los bosques. Se han observado dos diferentes cortejos nupciales: en uno el macho corteja levantándose y agachándose con la cola erecta, alas péndulas y plumaje esponjado; en el otro, se inclina hacia delante con la cola extendida y meneando las alas.

Identificación: Cabeza negro-azulada brillante, con una mancha blanca en la nuca; dorso pardo oliváceo ocre, partes inferiores claras excepto el babero negro; sexos iguales.

Nidificación: Ambos sexos construyen nido de espeso forro de pelos y plumas con una base de musgos, en agujero de árbol, talud o pared; pone, en abril-mayo, de 6 a 10 huevos blancos con motas pardo-rojizas; incubación, unos 14 días, sólo por la hembra; los pollos, cebados por ambos padres, vuelan tras unos 16 días.

Alimentación: Insectos, incluyendo escarabajos, moscas y sus larvas, y orugas; arañas; semillas de cardo y otras herbáceas.

Hábitat: Bosques.

Situación en El Pego: La población reproductora española se ha estimado entre las 1 60 000 y 5 200 000 parejas, Así mismo, en el Sistema Central se reporta una densidad de 5,6aves/10ha en pinares (Pinus sylvestris) del Guadarrama, 3-12.8 en pinares del Macizo de Ayllon (según la madurez del arbolado) y 20,2 en los de Gredos; cifras significativas en comparación con la densidad obtenida el la región de El Pego (O,63aves/10ha),




Carricero Común


Acrocephalus scirpaceus 13 cm.



Pardos y discretos, estos pajarillos son muy difíciles de observar en su medio predilecto: los espesos carrizales. No tienen verdaderamente nada que llame la atención, aparte de la agilidad de su leve figura. En cambio producen un canto sostenido de rápido comienzo.
Durante la época de cría está ligado casi exclusivamente a los carrizales y vegetación cercana al agua, pero en migración puede encontrarse fácilmente en otro tipo de terreno: huertos, campos cultivados, etc. En los carrizos trepa incansablemente arriba y abajo y pasa de uno a otro ágilmente.
Es un ave estival, que realiza grandes migraciones nocturnas hasta África tropical y oriental. A su llegada, tardía, a los lugares de nidificación, la rapidez en la construcción del nido depende del grado de desarrollo de los carrizos. Sujeta el nido a varios tallos, de manera que queda firmemente colocado; la copa es profunda, para evitar la caída de huevos o pollos con los movimientos originados por el viento.
El nido del Carricero Común es uno de los preferidos por el Cuco. Pronto el joven Cuco se encuentra incómodo en la pequeña cubeta, destinada a cuatro carriceros, y los padres adoptivos tienen que esforzarse para nutrir a ese hambriento monstruo.

Identificación: Pardo por encima, blanco-ocráceo claro por debajo, con garganta blancuzca; sexos iguales.

Nidificación: La hembra, principalmente, construye un nido profundo en forma de copa de hierbas secas, normalmente entre carrizos; puesta, de mayo a junio, de 4 a 5 huevos blanco-verdosos con marcas grises; incubación, por ambos sexos, de unos 12 días; los pollos, alimentados por los padres, vuelan después de unos 12 días.

Alimentación: Insectos de pantano, moscas, polillas y sus larvas; bayas en otoño.

Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Situación en El Pego: Para el Carricero común su abundancia oscila entre las 7 100-13 600 parejas. Carnero & Peris (1988) estimaron en el año 1984 una abundancia de 13,3parejas/10ha, mientras que en el año 1986 la abundancia fue de 20parejas/10ha en una zona muy favorable del río Águeda (Salamanca),
En algunos lugares es considerado el passeriforrne más abundante del carrizal en época de cría, entre ellos la Laguna de Zonar en Córdoba según menciona Torres et al, (1983) y en el Delta del Ebro de acuerdo con Martínez-Vilalta & Motis (1989), No obstante, en El Pego los resultados obtenidos expresan lo contrario, ya que la especie mostró una densidad de 0,63aves/10ha




Chochín Común

 


Troglodytes troglodytes 9,5 cm.




Un nervioso trino, que casi provoca sobresalto, y una pequeña bola parda que se desliza entre el ramaje; eso es todo lo que generalmente se conoce del Chochín Común. Poco falta para que sea el más pequeño de nuestros pájaros, pero si los reyezuelos se llevan la palma por su tamaño, el Chochín Común es el más enternecedor con su figura redonda, rematada por una pequeña cola vertical.
Familiar pero poco llamativo, el Chochín Común reserva muchas sorpresas y desilusiones a quien pretende conocerle mejor. Su carácter es profundamente egoísta e incluso pendenciero. En la época de celo, el macho defiende su territorio ardorosamente emitiendo una serie de trinos y de agudos silbidos de una potencia sorprendente para su tamaño. Con una energía feroz construye varios nidos mullidos, que obliga a visitar a todas las hembras de la vecindad. Los machos más hábiles retienen dos o tres hembras; los otros permanecen solitarios.
Se han encontrado guarecidos juntos hasta una docena de chochines: la conservación del calor es imperativa para estas aves y los inviernos muy severos les ocasionan fuertes mortandades entre ellas.

Identificación: Pardo rojizo, con barrado oscuro en alas, cola y flancos. Cola pequeña, a menudo erguida. Canto ruidoso y penetrante. Llamada de alarma ruidosa y estridente. Sexos iguales.

Nidificación: El macho construye varios nidos en forma de bola de musgo, hojas y hierbas, en matas, enredaderas, montones de leña o huecos de paredes; la hembra recubre uno de ellos con plumas y pone a finales de abril, 6 huevos blancos con pequeños puntos pardo-rojizos, cuya incubación dura unos 14 días, sólo por la hembra. Los pollos son alimentados por ambos padres y vuelan después de unos 15 días. Generalmente dos crías.

Alimentación: Pequeños insectos y sus larvas; algunas arañas y pequeñas semillas.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego: El Chochín  muestra una abundancia entre  2000 000 y 4 000 000  de parejas reproductoras, con tendencia demográfica estable.
En El Pego se obtuvo una densidad de 0,45aves/10ha, lo cual se relaciona con datos presentados por Sánchez (1991), quien menciona que en el gradiente altitudinal de Credos, la especie aparece con abundancias mínimas (inferiores a lave/1Oha) tanto en encinares meso y supramediterráneos, corno en olivares y matorrales montanos, y máximas (hasta 4.,3 aves/1Oha) en pinares de repoblación y campiñas supramediterráneas.,



 

Colirrojo Tizón

 



Phoenicurus ochruros 14 cm.



Procedente originalmente de las montañas, el Colirrojo Tizón descendió hace ya mucho tiempo a la llanura donde los hombres elevaban edificios de piedra, fuertes castillos, catedrales o construcciones que le recordaron lo suficiente sus roquedos natales.
Un trino agrio que parece salir de entre las piedras, y el brillo de una cola rojiza que se oculta cuando alguien se acerca, es con frecuencia todo lo que puede saberse del Colirrojo Tizón. Es un pájaro terrestre, que brinca ágilmente entre las piedras, buscando pequeños insectos. Guando le acecha cualquier peligro se transforma de repente en una bola colérica, que agita la cola con nerviosas sacudidas.
El Colirrojo Tizón es muy individualista, e incluso en sus terrenos invernales manifiesta mucha intolerancia hacia sus congéneres, a los que aleja de sus dominios. En primavera el apareamiento está precedido de danzas.
Sus reclamos son un corto «tsip» y un «tacc-tacc» de alarma. El canto, un trino en staccato, que emite normalmente desde un posadero elevado, un acantilado o un edificio. Parece que cantan para defender su territorio, incluso cuando no se reproducen.

Identificación: Macho en verano principalmente negro y en invierno gris negruzco, siempre con manchas alares blancas; hembra pardo grisácea; ambos sexos tienen obispillo y cola rojizos.

Nidificación: La hembra construye nido de hierba, musgo y raíces en roquedos o en grietas de edificios, a veces bajo una viga o en cajas anideras. Pone, de abril a julio, generalmente de 4 a 6 huevos blanco brillante; la incubación dura de 12 a 13 días y la realiza sólo la hembra; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido después de 16 a 18 días; dos crías, a menudo tres.

Alimentación: Principalmente insectos; también arácnidos y ciempiés; a veces bayas.

Hábitat: Islotes rocosos, acantilados marinos, interior de edicios viejos, paredes, etc.

Situación en el Pego: El colirrojo tiene una abundancia de entre 400 000-900 000 parejas, Aparece casi siempre con densidades relativamente bajas y sólo en pocos medios muestra valores superiores a lave/1Oha como en El Pego, donde dicha especie presentó una densidad de l,07aves/10ha,
Cramp (1988) menciona que el Colirrojo tizón ha mostrado un incremento en su número y área de distribución, principalmente hacia el norte, posiblemente por el creciente proceso de urbanización. De Juana (1980) considera que este proceso le aporta lugares artificiales para nidificar




Curruca Capirotada

 

Sylvia atricapilla 14 cm.



El capirote es la marca distintiva que da nombre a esta especie y que permite identificarla fácilmente; el resto de su plumaje es más bien discreto.
Muy repartida y con frecuencia bastante familiarizada, es la que con más gusto vive en nuestros jardines. Se acomoda en las matas más diversas, tanto en las salvajes como en los macizos de boj tallado.
En marzo-abril, después de haber tomado posesión de un territorio, el macho intenta, con mímicas variadas, atraer una hembra. Durante la parada nupcial, agita tan pronto las alas como la cola, frenéticamente, e infla las plumas del pecho.
La muda se inicia a mediados de julio. Las currucas capirotadas apenas se mueven y pasan desapercibidas. Después de un período de silencio, hacia mediados de agosto, se oyen otra vez sus voces claras entre los sotos.
Aunque es común criando en casi toda España, aparecen en mayor número en invierno con la llegada de multitud de aves procedentes de otros puntos de Europa. Hacia finales de septiembre arriban las avanzadas, pero es en octubre, particularmente, cuando llega el grueso de aves, que inverna principalmente en todo el centro y sur.

Identificación: Partes superiores pardo grisáceo; el macho con capirote negro, el de la hembra es pardo rojizo.

Nidificación: Nido ligero, construido principalmente por la hembra, de hierbas secas, forrado con pelo y raicillas, en arbustos u otra maleza. Pone de abril a junio, normalmente de 4 a 5 huevos, blancos teñidos de verde y jaspeados de pardo. Incubación, por ambos padres, alrededor de 12 días. Los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido después de unos 10 días.

Alimentación: Mosquitos, orugas y otros insectos; en otoño e invierno, frutos y bayas.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego. Dicha especie presenta una abundancia que oscila entre las 850 000-1 500 000 parejas nidificantes.,
A partir de diferentes estudios se han reportado densidades en época de reproducción (aves/1Oha) para diversos tipos de vegetación: por ejemplo 0,2-3,3 (Pinus radiafa, norte peninsular), 0.24-0,7 (P.. sylvestris, centro) y 2.6-6,2 (P.pinaster, centro), entre otros
Por otra parte, basándose en reportes para ambientes mediterráneos, con igual nivel altitudinal y formación boscosa, la densidad en la vertiente orientada al norte al menos duplica a la obtenida en la orientada al sur, lo que podría ser controvertido puesto que en El Pego (región situada en el norte de España) la especie presentó una densidad de O 89aves/ha,




Curruca Zarcera



Sylvia communis 14 cm.



Las currucas zarceras no son tan escondidizas y discretas como otras; el macho se posa al descubierto en la rama de un arbusto para lanzar al aire su breve pero dulce canto. Elige su territorio tan pronto como llega a España y puede emparejar con la primera hembra que pase por el mismo. El cortejo nupcial puede ser violento por ambas partes. El macho persigue a la hembra de cerca, con un trocito de hierba en el pico, y luego se lanza sobre ella con cortos estallidos de canto, como si la atacara. La hembra responde extendiendo las alas y la cola y saltando sobre el macho, como para alejarle: en el último momento el macho retrocede.
La Curruca Zarcera vive en un amplio número de hábitat, como campos con maleza no muy espesa, linderos de bosques y terrenos con ortigas, zarzales, aulagas y otros arbustos. Pasada la estación de cría a veces visitan jardines, alimentándose en ellos con frutos blandos; luego, parten para Africa. Durante los pasos es más común en el norte, noroeste y sur del país, con numerosas aves procedentes de otros puntos de Europa. En las zonas central, meridional y oriental nidifica sólo a partir de una cierta altitud.

Identificación: En verano, macho con capirote gris, en invierno, pardo grisáceo; garganta blanca; ambos sexos tienen alas castaño-rojizas; hembra más apagada.

Nidificación: El macho construye nidos de ensayo; la hembra escoge uno, o ambos construyen otro nuevo; nido, en forma de copa profunda, en vegetación próxima al suelo; hecho de hierbas, frecuentemente forrado con pelo de caballo, ornado con plumón; puesta, de mayo a julio, usualmente de 4 a 5 huevos, a menudo verde claro o ante pálido, con marcas grises; incubación, unos 12 días, por ambos padres, que alimentan a los pollos; éstos dejan el nido tras unos 11 días; normalmente dos crías al año.

Alimentación: Insectos y sus larvas, arañas; en otoño, frutos.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego: Para la Curruca zarcera la abundancia se ha estimado entre 450 000 y 600 000 parejas,
En Salamanca, Carnero & Peris (1988) la consideran la segunda curruca en abundancia, por detrás de la Curruca rabilarga, con densidades de 1 2aves/10ha en dehesas con matorral de la Sierra de Béjar y de U-L9aves/10ha en los bosques de Quercus pyrenaica que rodean las Sierras de Gata, Béjar y Peña de Francia, No obstante, la densidad obtenida en el Pego no refleja lo antes mencionado, ya que la especie presentó una densidad de 0,54aves/10ha.




Escribano Soteño

Emberiza cirlus 16,5 cm.

En la mala estación, las familias de escribanos soteños se agrupan en pequeños bandos que se abaten generalmente sobre los barbechos y los campos labrados. Se acercan también a las granjas y jardines, asociándose a veces con los bandos de escribanos cerillos, pinzones y otros granívoros. Sólo al echar a volar el bando, cuando se escuchan las llamadas de cada especie, atraen la atención los gritos agudos de los escribanos soteños.
En los primeros días buenos los bandos se dispersan y los machos abandonan al poco tiempo sus costumbres discretas, para cantar, posados bien visibles sobre un poste o un arbusto, cuando no se disimulan entre las ramas de un árbol. Su mecánica y elemental estridulación, «tsit-tsit-sit-sit», tienen una sonoridad metálica, y este ruido monótono resuena incansablemente mucho antes de que la hembra se establezca. A fines de abril, el perezoso macho se pasea frecuentemente, con una brizna de paja en el pico, incitando a la hembra a construir el nido, tarea en la que él no colabora. Hecho notable: mientras que la especie muestra una diferencia sexual bien marcada, estas aves no parecen efectuar nunca una parada nupcial, aunque las dos cosas van generalmente unidas.

Identificación: Dorso pardo, partes inferiores amarillas, pero con una franja pectoral grisácea; el macho tiene una cara bastante llamativa, con una banda que va del pico a casi la nuca negra, al igual que la lista ocular, siendo la ceja amarilla; se diferencia del Escribano Cerillo macho por garganta negra, píleo grisáceo y banda pectoral verdoso-grisáceo; la hembra se distingue por obispillo oliváceo.
Nidificación: La hembra construye un voluminoso y descuidado nido de hierba y raicillas sobre una base de musgo, en arbusto o seto a veces en árbol o en el suelo; pone, de mayo a agosto, normalmente de 3 a 4 huevos azul pálido, o verdoso claro con marcadas rayas y garabatos oscuros; incubación, alrededor de 12 días, sólo por la hembra; los pollos, alimentados generalmente por ésta, vuelan después de 11 ó 13 días; dos crías.
Alimentación: Semillas, cereales, bayas e insectos.
Hábitat: Cultivos
Situación en El Pego: La abundancia de la población reproductora del Escribano soteno oscila entre las 500 000 y 800 000 parejas.
Gil-Delgado et al. (1983; 1990; 1991) estima en áreas cultivadas o de marcada presencia antropogénica una densidad entre 0..1 y 2,,2aves/10ha, lo cual concuerda con el valor obtenido en la región El Pego, donde la densidad se estimó en O 45aves/10ha,




Estornino Negro

 

Sturnus unicolor 22 cm.

 



Como los estorninos pintos, los estorninos negros son excelentes imitadores. También se parece al Estornino Pinto en colorido, tamaño y muchas de sus costumbres. Su pequeña área mundial de distribución está restringida a España, norte de Africa y varias islas mediterráneas, donde falta como nidificante el pinto.
Sus puntos preferidos de cría son toda clase de construcciones, tanto en ciudades como pueblos, aldeas, casas de labor, etc., aunque en algunos lugares cría también en árboles.
El Estornino Negro se ha adaptado muchas veces a criar bajo tejas, pero siempre construyendo un soporte de pajitas y plumas sobre el que realizan la puesta. Después, jóvenes y adultos se reúnen en pequeños bandos que vagan durante el día por el campo, comiendo en el suelo y, al atardecer, confluyen en carrizales o encinares que utilizan como dormideros, donde es corriente encontrar varios miles de aves. A estos dormideros, que pueden estar a varios kilómetros de los lugares de cría, llegan en fecha muy temprana, junio y julio, aves de todos los puntos cardinales.

Identificación: Negro, imposible de diferenciar del estornino Pinto cuando se observa a distancia, pero de cerca, en verano, el macho es negro brillante, sin pintas; pico amarillo; la hembra, más apagada. En invierno ambos son negro-grisáceo ligeramente moteados; jóvenes como los del Estornino Pinto.

Nidificación: Anida en colonias; nido construido principalmente por el macho y forrado por la hembra con plumas, hierba y paja, en poblados, aldeas, cortijos, caseríos y árboles, comúnmente bajo tejas o en agujeros; puesta, de marzo a junio, de 4 a 6 huevos azules uniforme pálido; incubación, de 12 a 14 días, por ambos padres; los pollos, alimentados por ambos, dejan el nido a los 20 ó 22 días; dos crías.

Alimentación: Insectos y sus larvas; gusanos, moluscos y frutos.

Hábitat: Ciudades y pueblos.

Situación en El Pego: Para esta especie se ha estimado una abundancia entre 2 000 000-2 500 000 parejas.
En cuanto a sus densidades, estas oscilan entre 45nidos/ha y entre 0_8» 8aves/10ha en dehesas de encina del centro peninsular. Peris (1984) reporta para la misma región una densidad de hasta l nido/m2 en tejados de casas de campo, observándose nidos apenas separados un metro entre si. Según la SEO (1997) esta especie refleja una alta abundancia en la mayor parte de España peninsular, teniendo un importante incremento en el norte y noreste de la Península, colonizando zonas preferentemente agrícolas y de pastizales. Así mismo ha aumentado en áreas de regadío del suroeste ibérico., Los datos obtenidos en la región El Pego se encuentran dentro del rango establecido, ya que se estimó para la misma una densidad de 3 66aves/10ha, aunado a las actividades agrícolas de la zona.
El aumento del área de distribución del Estornino Negro en España parece ir acompañada de un incremento en el regadío en gran parte del país, así como de la utilización que hacen las aves durante gran parte del año de otros recursos suministrados por el hombre (SEO, 1997).,




Herrerillo Común

 

Parus caeruleus 11,5 cm.

 

El Herrerillo Común es uno de nuestros pájaros más encantadores. En los primeros días de buen tiempo, cuando el macho se lanza en vuelo nupcial desde la copa de un árbol, utilizando sus azuladas alas como si fueran un paracaídas, su plumaje, pecho amarillo azufre y capirote azul. El Herrerillo Común se limita aún más que el Carbonero Común a los árboles de hoja caduca y suele evitar los bosques sombríos de coníferas. Desde febrero la cavidad del nido, frecuentemente muy estrecha, es elegida y defendida contra los otros parus.
Silenciosos en verano, sobre todo en los países mediterráneos donde sólo se les oye a primeras horas de la mañana, los herrerillos comunes vuelven a hacerse vivaces en septiembre. En esta época se registran con frecuencia grandes bandos de estas aves. Estas migraciones son irregulares, según los años y los sectores geográficos en cuestión. Disminuyen en invierno, tiempo de hambre para el Herrerillo Común, que es sobre todo insectívoro y que busca entonces, encarnizadamente, larvas y ninfas ocultas bajo las cortezas y las hojas caídas.
Su costumbre de utilizar cajas anideras ha motivado que su nidificación se haya visto notablemente favorecida.

Identificación: Alas, cola y capirote azules; mejillas blancas; dorso verde y partes inferiores amarillas; sexos iguales.

Nidificación: Cría en agujeros de árboles, cajas anideras o huecos en muros; ambos sexos reúnen musgo, hierbas, pelo y lana para material del nido; puesta, de abril a mayo, de 8 a 15 huevos blancos con puntos pardo rojizos; incubación, sólo por la hembra, alrededor de 14 días; ambos progenitores alimentan a las crías, que vuelan después de unos 19 días.

Alimentación: Sobre todo pulgones, orugas y otros insectos; algunos frutos, granos y semillas.

Hábitat: Parques y jardines.

Situación en El Pego: La abundancia reportada para esta especia oscila entre las 930 000-3 600 000 parejas.,
Diversos investigadores han detectado las mayores densidades en lugares colindantes o cercanos a la Provincia de Zamora: 24parejas/10ha en robledales salmantinos, 23 aves/lQha en robledales granadinos, 20aves/10ha en encinares adehesados de la Alta Extremadura y 15,7aves/10ha en alcornocales de Montes de Toledo, mientras que en la región de El Pego dicha especie presentó una densidad de 4,29aves/10ha, lo cual podría considerarse significativamente bajo. Esto debido posiblemente al tipo de vegetación presente en la zona o bien porque la abundancia de la especie depende en gran medida de la cantidad de agujeros disponibles, por lo que la edad del arbolado o la existencia de nidales influyen en gran medida en estos valores (SEO, 1997).




 

Papamoscas Gris



Muscicapa striata 14 cm.


Tan tranquilo y discreto es el Papamoscas Gris que pocas personas se dan cuenta de su presencia en los jardines; en esto colabora su apagado colorido, de tono uniforme, gris ratón, del que sólo se apartan los jóvenes, que tienen manchas oscuras en el pecho.
Un buen modo de reconocer una de estas aves es observarla cuando se alimenta. Posado delante de un espacio abierto, acecha erguido sobre una valla, una rama sin hojas o debajo del espeso ramaje, lanzándose, de repente, sobre cualquier insecto que divise. Para alcanzarlo es posible que realice quiebros y giros en vuelo, aunque raramente falla y su pico se cierra con un audible chasquido.
El Papamoscas Gris es una de nuestras aves estivales de llegada más tardía, presentándose normalmente a fines de abril y mayo, y permaneciendo en España hasta septiembre u octubre, aunque muchas de las aves que se ven en el último de estos meses puedan estar en paso procedentes de otros puntos de Europa. De carácter solitario, es ave de hábitos invariables, por lo que año tras año volverá a los mismos puntos de cría.

Identificación: Pardo grisáceo, blanco por debajo; los adultos no manchados, pero con rayas oscuras en cabeza y pecho; jóvenes con motas oscuras difusas en el pecho; sexos iguales.

Nidificación: Ambos sexos construyen descuidado nido de musgo, lana y pelo, unidos con telarañas, en aleros, enredaderas de muros, árboles, nidos viejos de pájaros o cavidades; pone, de mayo a junio, de 4 a 5 huevos teñidos de azul o verde y fuertemente moteados de pardo rojizo; incubación, principalmente por la hembra, de unos 13 días; los pollos, cebados por ambos padres, vuelan tras unos 13 días; a veces dos crías.

Alimentación: Casi únicamente insectos en vuelo; preferentemente moscas, pero también, mariposas; raramente lombrices.

Hábitat: Parques y jardines.

Situación en El Pego: Para esta especie se estima una población en torno a las 640 000-690 000 parejas.
Las densidades de Papamoscas gris oscilan entre las O.,08aves/10ha en los jarales de Ayllon (Potti, 1985) y las 1.8aves/10ha en los encinares de Huelva (Herrera, 1980), similar a la obtenida en El Pego (región que presenta vegetación de tipo adehesado, pinar y matorral mediterráneo), en donde la densidad de la especie se registró en 0,09aves/10ha




Petirrojo Europeo

 


Erithacus rubecula 14 cm.



Si hubiera que conceder a una de nuestras aves la palma de la familiaridad, ¿quién se la llevaría mejor que el Petirrojo? Su silueta rechoncha y viva, brincando entre las hojas secas en busca de gusanejos es bien conocida de los paseantes, que no dejan de notar la presencia de esta pequeña bola con pechera de color rojo vivo.
De hecho, el Petirrojo Europeo esconde bien su juego, pues su mal carácter podría perjudicar la amistad que se le concede. Pero es de admirar la energía que despliega un animal tan pequeño en la lucha por la vida. En él, el rojo es una señal de alarma, mientras que en los colirrojos, el color de su cola es sólo un medio primitivo de reconocimiento. La visión de otra pechera roja provoca en el petirrojo una serie de actitudes de intimidación que se acentúan hasta que uno de los protagonistas huye, por lo general, antes de llegar a la lucha. El canto delimita el territorio y evita conflictos.
Las hembras cantan solamente en invierno, período en el cual defienden un territorio propio, a menos que el tiempo se muestre extremadamente riguroso, en cuyo caso aplicarán todas sus energías a la búsqueda y consecución del alimento necesario para subsistir. A mediados del invierno la hembra comienza a buscar pareja, eligiendo entre los machos que cantan.

Identificación: Partes superiores pardo oliváceas; pecho, garganta y frente rojo anaranjado; abdomen blancuzco; sexos iguales.

Nidificación: La hembra construye el nido con hierbas, hojas secas y musgo, en un hoyo, agujero de árbol, muro o alero; pone, de abril a junio, de 3 a 6 huevos blancos, casi siempre con puntos y motas pardo rojizas, cuya incubación dura de 13 a 14 días, sólo por la hembra; los padres alimentan a los pollos, que dejan el nido sobre los 14 días; dos crías.

Alimentación: Insectos, larvas, gusanos, arañas y bayas.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego: Dicha especie cuenta con una abundancia de entre 1 200 000-3 000 000 de parejas.
De acuerdo con Potti (1985) y Sánchez (1991), sus densidades en el Sistema Central (en el piso mesomediíerráneo) oscilan entre OJ-0,2aves/10ha en matorrales y dehesas, mientras que en El Pego, con el mismo tipo de vegetación, se obtuvo una densidad de O 45aves/10ha,




Picogordo



Coccothraustes coccothraustes 18 cm.



El poderoso pico de esta ave, accionado por músculos altamente desarrollados, le permite producir una fuerza trituradora de 25 a más de 40 kilos para abrir los huesos de cerezas, que son uno de sus alimentos favoritos en otoño e invierno.
El Picogordo, el mayor de los fringílidos españoles, cría en bosques caducifolios y en huertos de frutales, grandes jardines y lugares arbustivos salpicados de árboles. Son aves ariscas que prefieren posarse en las ramas más elevadas de árboles altos. En visitas de forrajeo al suelo, saltan más bien pesadamente. En invierno a menudo se desplazan a terrenos más abiertos, formando pequeños bandos para comer.
Su canto es débil, renqueante y rara vez se oye; pero en vuelo tiene un sonoro y distintivo «tsicc» metálico. La parada nupcial del macho, que en esta época se muestra particularmente agresivo y nervioso, incluye esponjamientos de las plumas de la cabeza y pecho, reverencias y caídas de alas, mientras la hembra se encara con él demostrando su instinto agresivo y dominador. Algunas veces la pareja toca sus picos en lo que parece ser un beso.

Identificación: Partes superiores pardo rojizas, inferiores color melocotón; babero negro y alas con hombros blancos; blanco en alas y cola visible en vuelo; pico muy grande, azul grisáceo en verano y amarillo en invierno; hembra más apagada.

Nidificación: La hembra construye un nido en forma de copa, de raicillas y hierba con basamento de ramitas y musgo, normalmente en rama alta; a veces revestido con pelos o fibras; pone, de abril a mayo, de 4 a 6 huevos verde azulado claro o verde grisáceo con marcas pardo oscuro; incubación, sólo por la hembra, de unos 12 días; los pollos, cebados por ambos padres, dejan el nido tras unos 15 días.

Alimentación: Pepitas de frutos y semillas grandes; a veces majuelos y hayucos; ocasionalmente insectos.

Hábitat: Bosques.

Situación el El Pego: La abundancia reportada para el Picogordo en el Atlas de las Aves en España (1997) es de 4 000-5 000 parejas., La población nidificante en Iberia es pequeña, local y excesivamente dispersa, por lo cual resulta difícil realizar un censo poblacional mediante métodos habituales. Entre los escasos datos de densidad disponibles destacan los de Sánchez (1991) de 0,7aves/10ha en olivares y de 0.2aves/10ha en melojares y pinares de la vertiente sur de Credos.,
Por otra parte, en El Pego la densidad obtenida para el Picogordo fue de 0,45aves/10ha., Esta baja densidad podría asociarse al tipo de habitat presente en la zona, puesto que la especie tiende típicamente a establecerse en bosques naturales, donde pueda hallar frutos y semillas.




Rabilargo


Cyanopica cyanus 34cm.



El Rabilargo tiene un área mundial de distribución verdaderamente sorprendente; la zona principal se encuentra en el sudeste de Asia, desde Rusia hasta Japón, Corea y China, mientras que en la península Ibérica, a miles de kilómetros de aquélla, queda una población relicta, que se ha conservado aislada.
Es un ave muy ruidosa y gregaria; al espantarse el bando, los miembros de éste lanzan su grito «rii-rii» mientras se alejan con un vuelo de rápidos y breves aleteos. A pesar de vivir en zonas arboladas, con mucha frecuencia se posa en el suelo para buscar pequeños animalillos y granos.
Se agrupan en pequeñas colonias y sitúan los nidos repartidos. En zonas altas, acuden a criar en mayo y junio y, una vez efectuada la reproducción, forman bandos que desaparecen de estos lugares; descienden a las planicies y observan entonces una conducta errática. Por el contrario, las aves que crían en el llano no suelen alejarse de su lugar natal.

Identificación: Su figura recuerda la de la Urraca; capirote negro brillante, alas azules con negro en el borde interior de las primarias; cola azul, larga y escalonada; partes superiores ocre claro, inferiores claras y garganta blanca; voz característica; los jóvenes tienen la cola corta; sexos iguales.

Nidificación: Nido en árboles variados, en horquilla de una rama, construido por ambos sexos, de ramitas y raicillas, forrado abundantemente con fibras, pelo y lana; pone, de abril a junio, de 4 a 9 huevos blanco sucio ocráceo con pintas castaño rojizas, más densas en el polo grueso; incubación, sólo por la hembra, unos 17 días; los pollos, alimentados por ambos padres, pero especialmente por la hembra, vuelan tras 15 ó 17 días.

Alimentación: Frutos, bayas, insectos, granos, hierbas y tallos; reptiles pequeños.

Hábitat: Monte bravío.





Ruiseñor Bastardo

 

Cettia cetti 14 cm.



Al borde del río, entre las espesas mimbreras que lo bordean, surge de improviso un canto fuerte, que se alza sobre el rumor de la corriente; es el canto del Ruiseñor Bastardo, única demostración de la presencia del ave, que se mantiene oculta entre la vegetación.
Pocas veces puede observarse bien este pajarillo, pues sus costumbres son sumamente escondidizas y es difícil que salga al descubierto. Permanece en general cerca del suelo, entre los arbustos ribereños, y todo lo que puede verse de él, en ocasiones, es un ave parda, de alas y cola redondeadas, que recuerda al ruiseñor. Por el suelo anda con rapidez y trepa también ágilmente con aires de ratón; en ambos casos suele llevar la cola inclinada hacia abajo.
Aunque puede escucharse casi todo el año, el canto alcanza su máxima frecuencia en la época de celo, ya que el macho defiende con él su territorio, que recorre arriba y abajo. En el cortejo nupcial persigue a la hembra y luego, frente a ella, levanta la cola, verticalmente, al tiempo que brinca.
Ave sedentaria, en los inviernos rigurosos sufre los efectos del frío, pero a pesar de ello parece estar en expansión desde los países mediterráneos hacia el centro de Europa.

Identificación: Por encima, oscuro pardo rojizo uniforme; listas superciliares y partes inferiores blancuzcas; cola redondeada, con diez rectrices; patas rosa carne; iris pardo; sexos iguales.

Nidificación: Nido construido por la hembra en arbusto, con hierba y hojas secas mezcladas con pelusa de sauce, forrado con raicillas y pelos; puesta, de abril a mayo, de 3 a 5 huevos rojo ladrillo; incubación, sólo por la hembra, de unos 13 días; los pollos, alimentados por la hembra, abandonan el nido tras unos 15 días.

Alimentación: Insectos, larvas, gusanos, moluscos, semillas.

Hábitat: Marismas y zonas palustres.

Situación en El Pego: Esta especie muestra una población nidificante entre 18 000 a 19000 parejas. En los pocos trabajos de comunidades publicados donde aparece, la especie no es muy abundante, ya que normalmente estos estudios cubren biotopos muy extensos que sesgan las densidades reales en su hábitat más propicio.,
Sánchez (1991) ha reportado que en regadíos mesomediterráneos se han detectado10/1Oha, mientras que en El Pego los resultados podrían ser significativos, puesto que expresan una densidad de 1,70aves/10ha.



 

Ruiseñor Común


Luscinia megarhynchos 16 cm.



En contra de la creencia popular, puede oírse cantar a los ruiseñores tanto de día como de noche; pero sus interpretaciones de virtuoso se oyen mejor en la quietud de una cálida tarde a fines de primavera, cuando los machos compiten para atraer a las hembras, que vienen de sus cuarteles de invierno en Africa tropical. Las hembras llegan unos diez días después que los machos.
El canto es inolvidable por su volumen, su variedad de notas y por la fuerza con que es emitido. Consiste en una rápida sucesión de notas repetidas, unas roncas, otras líquidas, incluyendo un «choqui-choqui-choqui» muy sonoro y un «piu» aflautado y piante, primero lento y luego alcanzando un crescendo.
Por cada diez personas que le han oído cantar, difícilmente habrá una que haya visto realmente a ésta arisca ave. Cuando salen al descubierto son pájaros poco visibles, que llaman la atención sólo por su canto.
El Ruiseñor Común esconde su nido tan cuidadosamente como se oculta él mismo, construyéndolo cerca del suelo entre la espesa vegetación. En su cortejo nupcial, el macho despliega la cola, la sube y la baja, agitando las alas e inclinándose hasta llegar con el pico a menor altura que su posadero.

Identificación: Plumaje pardo sin rasgos sobresalientes, cola pardo rojiza; partes inferiores pardo grisáceas; garganta blancuzca; sexos iguales.

Nidificación: La hembra construye nido de hojas secas forrado con hierba y pelo, en el suelo o cerca de él; pone, en mayo, 5 huevos verde oliváceo u oliváceo oscuro; incubación, sólo por la hembra, unos 15 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido a los 12 días.

Alimentación: Principalmente insectos del suelo; también lombrices, arañas y algunas bayas.

Hábitat: Sotos.

Situación en El Pego: La especie cuenta con una abundancia de entre 450 000-1 700 000 parejas. Las mayores abundancias se dan en el supra y en el mesomediterráneo.
Según datos bibliográficos, el matorral de encinas y matorral noble del mesomediterráneo, con elevada cobertura, presentan una densidad entre 25 y 5.5aves/10ha, mientras que en El Pego la especie muestra valores aproximados con una densidad de 2,23aves/10ha.





Tarabilla Común

 



Saxicola torquatus 13 cm.

 



A poca altura sobre su territorio, el bonito macho de Tarabilla Común «danza» arriba y abajo en el aire mientras emite su chirriante canto, o persigue a la hembra en un rápido cortejo nupcial. El canto dura sólo unos pocos segundos cuando la tarabilla se para en uno de sus posaderos de canto, en la cima de un arbusto o en un hilo telegráfico. Mientras canta desde el posadero, agita la cola repetidamente y en los intervalos entre canto y canto a menudo lanza su sonora llamada, un ronco y chirriante «tsac-tsac» o «uiit-tsac-tsac».
La Tarabilla Común, que vive en parejas todo el año, cría con frecuencia en los mismos terrenos que la Tarabilla Norteña, prefiriendo las tierras sin cultivar y pasando a las cultivadas principalmente en invierno, época en la que también se acerca más a las zonas habitadas por el hombre.
En la península Ibérica la población indígena es seguramente sedentaria, criando por todo el país en mayor o menor abundancia según las zonas. Durante la época de migración llega un buen contingente de aves europeas.

Identificación: Ave rechoncha, de cabeza redondeada; en verano macho con cabeza y dorso negros; manchas blancas en el cuello, alas y obispillo; pecho castaño rojizo; más pardusco y apagado en invierno; en verano hembra con partes superiores pardo listadas y sin mancha en el obispillo; más oscura en invierno.

Nidificación: La hembra construye nido en el suelo o cerca de él, principalmente de musgo, hierba y pelo; pone, de marzo a junio, usualmente de 5 a 6 huevos azul claro con finas motas de color pardo rojizo; incubación, sólo por la hembra, de unos 15 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido después de unos 13 días, volando pocos días más tarde; normalmente dos crías.

Alimentación: Principalmente insectos y sus larvas, algunos gusanos y arañas.

Hábitat: Matorrales y campos baldíos.

Situación en el Pego: Para esta especie se ha reportado una abundancia entre 300 000 y 700000 parejas.
Según datos bibliográficos, la Tarabilla común no es demasiado abundante, lo que concuerda con la densidad obtenida en El Pego (O.,27aves/10ha). No obstante, Sánchez (1991) ha reportado que en la España mediterránea se ha encontrado con densidades máximas en regadíos y dehesas del Valle de Tiétar (2,7 y 2,5 aves /lOha, respectivamente) y en matorral de retamas supramediterráneo de la vertiente norte del Gredos (2,5 aves/1Oha),



Verdecillo



Serinus serinus 11 cm.

 



El Verdecillo es pariente del Canario que, introducido en Europa en el siglo XV, constituye el origen de toda la familia de canarios que conocemos en la actualidad. Su librea es discreta, adornada únicamente de amarillo en la frente, el pecho y el obispillo.
Esta ave vive en los parques y jardines, frecuenta también los terrenos baldíos y los taludes abandonados en busca de comida. Al principio de la primavera se instala para anidar en la proximidad de las aglomeraciones y, sobre todo, donde hay coníferas. La hembra construye discretamente un nido mullido en una rama pequeña. Desde la copa de un árbol vecino el macho lanza sus interminables frases, animándola. También emite el canto durante su sinuoso vuelo, y con las alas extendidas y la cola abierta parece una gran mariposa. Las manifestaciones vocales y el vuelo característico tienen un significado territorial: ningún otro macho es admitido en las proximidades.
En España es muy común; cría sobre todo en frutales y todo tipo de árboles y arbustos. Los bandos otoño-invernales, a veces muy nutridos, realizan desplazamientos de sus lugares habituales de cría hacia zonas de cultivos para alimentarse.

Identificación: Por encima, amarillento rayado de pardo; obispillo amarillo; pico ancho y corto. Macho con frente, lista superciliar y pecho amarillos; hembra menos amarilla y más rayada.

Nidificación: Nido pequeño de hierba seca, musgo, líquenes y telas de araña, forrado con pelusa vegetal, plumas, crines y lana; puesta, de abril a mayo, de 3 a 4 huevos blancuzcos poco manchados de pardo rojizo; incubación, sólo por la hembra, 13 días; durante la primera parte de la ceba el macho nutre a la hembra y a los pollos; éstos vuelan tras unos 14 ó 16 días.

Alimentación: Semillas, brotes, orugas.

Hábitat: Parques y jardines.


 

Verderón Común



Carduelis chloris 14,5 cm.



Los verderones comunes se han adaptado tanto a la vida en zonas donde se hace sentir la presencia del hombre que es difícil encontrarlos lejos de ellas; especialmente en la época de cría permanecen más acantonados en jardines, malezas y huertas próximas a poblaciones.
En algunos países europeos ha aumentado notablemente su número debido a la gran cantidad de alimento, sobre todo semillas y cacahuetes, que les proporcionan los amantes de las aves de jardín; los verderones se reúnen en ruidosos grupos para aprovechar este alimento. Son aves sociables en todo tiempo y tienden a criar en colonias de reducido número, utilizando arbustos adyacentes; normalmente tienen dos crías cada verano, y algunos incluso una tercera, de modo que no es raro encontrar aves jóvenes en el nido en fechas muy tardías.
En invierno pueden abandonar la protección de los arbustos para alimentarse en rastrojos y eriales, con bandos de otros fringílidos y escribanos.
Como corresponde a un pájaro tan sociable, el Verderón Común tiene un extenso vocabulario; sus gritos incluyen un nasal «suip», un grito como de canario y un largo grito de vuelo, mezclando en su canto cierto número de notas en un revoltijo gorjeante.

Identificación: Verde oliváceo, con pico fuerte y claro; franja alar y laterales de la cola, amarillos; hembra más apagada.

Nidificación: Ambos sexos construyen nido en forma de copa, de hierba, musgo y raicillas, con revestimiento de éstas, en arbusto, árbol o seto; pone, de abril a agosto, de 4 a 6 huevos blancos o azules claros con motas y rayas pardo rojizas; incubación, sólo por la hembra, unos 13 días; los pollos, cebados por ambos padres, vuelan tras 12 a 16 días; generalmente dos crías.

Alimentación: Casi enteramente semillas, frutos silvestres y bayas.

Hábitat: Parques y jardines.

Situación en El Pego: Se ha reportado para la población indígena del Verderón una abundancia de entre 1 060 000 y 3 600 000 parejas, con tendencia al aumento.,
De los pocos hábitats en los que se ha cuantificado, el naranjal es el que presenta una mayor densidad, variando entre 3,5 y 19.5 parejas/1Oha en un periodo de 14 años de seguimiento utilizando el método de la parcela (Gil-Delgado & Cátala 1989), mientras que en otros hábitats las densidades estimadas a partir de censos lineales se encuentran por debajo de estas cifras, como en el caso de El Pego, en donde se obtuvo para el Verderón una densidad de 2.23aves/10ha,



Zarcero Común

 



Hippolais polyglotta 12,5 cm.



En el campo, los zarceros, de color verde, pueden confundirse frecuentemente con los mosquiteros, cuya coloración es casi idéntica. El canto de los zarceros tiene una característica peculiar: son excelentes imitadores de la voz de otras aves. En este aspecto, se distingue especialmente el Zarcero Común, hábito al que alude su nombre latino (polyglotta). Después de lanzar algunas notas que recuerdan muchas veces los gritos de un gorrión, de un mirlo o de una curruca, este pajarillo inicia una larga y melodiosa improvisación formada por gorjeos y sonidos aflautados y modulados.
Habitan biotopos soleados con arbustos medianos, con frecuencia no lejos del agua. Allí se establecen las parejas, que dominan un territorio más bien reducido, en el que la hembra construye el nido sin la colaboración del macho.
El Zarcero Común tiene un área de distribución mundial muy reducida: Africa del Norte, España, parte de Francia y de Italia. A finales del verano marchan para invernar a la región occidental de África tropical, al norte del ecuador. El retorno primaveral se efectúa a principios de abril y dura todo ese mes y parte de mayo, en el cual comienza la cría.

Identificación: Partes superiores pardo verdosas; partes inferiores y lista superciliar amarillas, patas pardo azuladas y mancha alar amarilla; sexos iguales.

Nidificación: Nido, construido por ambos sexos, en horquilla de arbusto, con hierba y plumón vegetal, forrado con raíces, pelos y a veces con plumas; puesta, de mayo a junio, de 4 a 5 huevos rosa pálido a violeta, finamente punteados con marcas y rayas negras; incubación, sólo por la hembra, de unos 13 días; los pollos, alimentados por ambos padres, dejan el nido entre los 12 y 14 días; dos crías.

Alimentación: Insectos y sus larvas; algunas bayas.

Hábitat: Sotos.

Situacion en El Pego: Para esta especie la población reproductora española se ha estimado entre 700 000 y 1500000 parejas, que suponen aproximadamente la mitad de los efectivos europeos (Tucker&Heath, 1994),
De acuerdo con reportes bibliográficos, sus densidades oscilan entre 0.1-2,6aves/10ha dependiendo del medio, lo que se ajusta a la densidad obtenida en el área de estudio, la cual fue de 0,54aves/10ha,

Actualizado (Lunes, 16 de Mayo de 2011 12:10)

 

LAGUNA

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Actualizado (Miércoles, 27 de Abril de 2011 11:07)